miércoles, 7 de septiembre de 2011

Mis sueños guajiros (II) Daniel MANRIQUE


Continúa en este número el mural escrito por Daniel Manrique cuya publicación se inició hace ocho días. Tras mostrar las pesadillas actuales que lo abruman. Daniel se da permiso de soñar sin trabas, abriéndose a la recuperación de viejos sueños lo mismo que a la invención de los que ha estado pintando en sus bardas de Tepito.

Parte importante de mi locura, de mis sueños guajiros simultáneamente, dentro de mi coco, es pensar y preguntar: Porque no es posible que la humanidad, que los humanos podamos o puédamos vivir en armonía, en PAZ…¿Por qué tanta, tantísima pendejez, idiotez y estupidez?.. Porque tanto gandallismo?... Porque tanta depravación y degenere?... Porque tanta corrupción, egoismo y competencia?... Porqué tantísima repinche producción inútil, innecesaria, estéril, y estorbosa?... Porqué la “creación” y producción de ciencia y técnica aniquilante?... Porqué armas, porqué guerras, porqué propiedad privada, porqué el pinche dinero?... Para qué tanta pinche y rechingada pendeja voracidad, si al final de cuentas tarde que temprano, a todos y cada uno de los humanos que nos tocó nacer, tenemos que morir… Para qué tanto conocimiento científico técnico exacto y preciso, si las relaciones humanas están cada vez más guangos?... Para qué tanta ciencia y técnica precisa y exacta, quezque para tener y disfrutar mayor comodidad, si cuanta mas voracidad se tiene, se esta mas incomodo?... Para qué tanta ciencia y técnica exacta y precisa de comunicación visual y auditiva, si en esa misma medida, los humanos menos nos comunicamos?... Para que tanta ciencia y técnica exacta y precisa para aumentar cada vez la producción, y el consumo, masivo, si en esa misma medida, aumenta la población mundial que no tiene nada… Para qué aumentar tanta ciencia y técnica precisa y exacta para aumentar la producción de alimentos, si en esa misma intensidad millones de seres humanos mueren de hambre… Para qué tanta población mundial, si en esa misma intensidad y en medio de la concentración humana, se vive en la más completa soledad?... Para qué sirve creer y hablar de DIOCITO LINDO, si los humanos le estamos partiendo toda la madre a la naturaleza, y nos estamos partiendo la madre entre nosotros mismos?...
            Porqué se ha aceptado todo esto con NORMALIDAD?...
            Porque nó, precisamente, se hace todo lo contrario???
            En base a la observación desde mi mundo que es la CULTURA POPULAR ACÁ, y, desde mi versión y visión del mundo TODO, que es en sí mi locura y mis sueños guajiros, propongo: que todo se base en mi principio, en lo esencial de la categoría humana por excelencia: LA SENSIBILIDAD que es EL ARTE.
            Y así, defender, proteger, acrecentar y lanzar de por eternidad humana toda nuestra potencialidad creativa…
            Amachinarnos cincho en nuestras grandísimas cualidades y virtudes que són: vá de nuéz: nuestra informalidad, nuestra espontaneidad, y nuestra capacidad de improvisación, saber en toda su exactitud el verdadero significado de lo que es: el juego, llevar hasta sus últimas consecuencias nuestra autonomía, que en éstos términos, no habría últimas consecuencias porque sería para siempre infinitamente perfectible, dentro de nuestras limitaciones humanas, porque al final de cuentas, todo está limitado a las limitaciones humanas se quiera o no, aun en la terquedad y soberbia del pensamiento occidental, ésos están mas que limitados: jodidos.
            Sueño dentro de mi locura en un mundo de posibles relaciones humanas sin intereses mesquinos, de ningún tipo.
            Y pienso que para lograr ese equilibrio de auténticas relaciones entre los humanos y vivir en un mundo de PAZ, todo lo que se gasta en la ciencia y técnica inadecuada, todo lo que se gasta en armas, todo lo que se gasta en mantener y sostener métodos de dominación, que sumándole, es un descomunal gasto para provocar la muerte, que es lo incomprensible, como incomprensible es que no se haga lo contrario; Porqué no se hace ese mismo gasto para provocar VIDA?... que ese gasto fuera para que cada grupo humanos en su terreno desarrollara al máximo su potencialidad creativa, así cada grupo humano, cada país, cada sociedad, cada cultura, estaría produciendo para sus propias necesidades, y con la gran chingonería de intercambio con los demás grupos humanos que no sería el sobrante, ni tampoco sería, compraventa por oferta o demanda, sería el verdadero significado del intercambio. Así, se solucionaría las pendejas broncas de competencia y presiones políticas, además, solucionando los problemas en sus propios lugares, se solucionaría las espantosas aglomeraciones y las humillantes deportaciones de las principales ciudades de dominación imperialista, porque cada grupo humano tendría asegurada su vida en sus propios lugares, pero también se acabarían las fronteras políticas; porque, aún teniendo un lugar seguro para vivir, una cultura y un sentido de identidad claro y solidamente constituido, eso no sería obstáculo ni impedimento, para querer estar por temporadas en otros lugares del planeta tierra, en otros países, serían temporadas para cambiar de aires, intercambiando fuerza de trabajo con los demás carnales deste mundo, ora si que serían carnalitos por naturaleza y por sociedad. Porque, lógicamente, ya no existiría ni la propiedad privada, ni el dinero, ni competencia ni acumulación como significado de plusvalía, no existiría mercado, y claro, no existiría la bestial voracidad del consumo innecesario.
            Aquí en México se haría los mismo a nivel local nacional: no ái necesidad de desalojar a la población urbana como solución al problema de la densidad poblacional, bastaría con que poco a poco se comenzara a fomentar, a motivar y a fortalecer todas las posibilidades de chamba en cada una de las regiones de la provincia mexicana, por decir un termino, aprovechando todos los recursos de cada lugar de la provincia, pero sobre todo, que los habitantes o poblaciones de cada región desarrollaran al máximo su espacio ambiente, así ya no tendrían que venir a su ciudad capirucho por la desesperación del hambre, sino que vendrían a su ciudad a intercambiar chamba con nosotros los urbanos, que a nuestra vez iríamos a la provincia, nuestra provincia, pero no a lo pendejo, como se va ya sea de excursión o de vacaciones, que a lo único que se va es a desmadrar y contaminar el ambiente, sino que iríamos a lo mismo: a intercambiar chamba, y de paso a cambiar de aigres, además de que tanto los carnales de provincia, vendrían a sus ciudad teniendo un lugar cincho donde caerle, así como los urbanos iríamos a la provincia teniendo un lugar cincho donde llegarle. Y todo esto sería, así, por decir otra palabra mamona: por derecho natural, en primera; por derecho social, en segunda, y lo más chingón: por derecho d dignidad de estar entre humanos de a de veras.
            Que a todo sería establecer relaciones humanas, con todos los países del mundo, pero de pueblo a pueblo, que las relaciones políticas diplomáticas de los gobiernos formalmente oficializados… que se vayan a la chingada.
            Romperle la madre a todo significado de competencia, de producción, y de consumo innecesario de porquerías y, por lo mismo, poco a poco, ir desapareciendo la ciencia y la técnica inadecuada.
            Y clavarnos todo, en todo lo que dé nuestra capacidad creativa, que es nuestra sensibilidad que es el arte: el arte, que es lo que nos conduce a dimensiones infinitas de conocimiento en donde todo está por descubrirse, que en comparación con lo que se conoce, es nada, con lo que podemos llegar a conocer. Todas las posibilidades que nuestra sensibilidad-arte nos puede proporcionar en conocimiento es tan infinito, que para nada se necesita la estúpida actitud de la competencia.
            Qué chido sería que cada unos de todos nosotros los que vivimos en el mundo en catego de pueblo, supieramos hacer lo que verdaderamente es necesario para vivir: comer lo que verdaderamente es necesario, vestir lo que verdaderamente es necesario y la casa que verdaderamente es necesaria y, lo mas importante: saber lo que verdaderamente son las relaciones humanas: la convivencia con los demás, la conviavilidad.
            En este mi planteamiento, de critica y proporciones, al fin y al cabo loco, digo: no se necesita el “gran” conocimiento de los sabios  y científicos de la ciencia y la técnica de lo inadecuado, no es necesario, salen sobrando, estorban y causan mucho daño.
            No es necesario, la prueba es que casi la mayoría de la población mundial en catego de pueblo, vivimos sin tener que usar ni consumir tanta chingadera, es decir: que si estamos viviendo mal, ya lo dije, es por culpa de esa producción de lo innecesario. Los mexicanos acá pueblo vivimos sin tener que usar ni consumir esa ciencia y esa técnica de tantos vuelos innecesarios: es mas: ái la llevamos sin siquiera saber leer ni escribir el pinche idioma español, y conste que el idioma español en verdad que es pinche, ya que además de que es un idioma de dominación como lo son todos los idiomas europeos, todavía más, es un idioma pendejo, porque es un idioma auto represivo y auto dominante. Ai tenemos las pruebas: despues de que España tuvo en su poder todo el contienente este a-ora llamado Americano, las islas del Océano Pacífico, y gran cacho del continente africano, los sajones anglos, germanos, dos quetres eslavos, y hasta los italos y los galos les dieron matanga de la manera mas gacha, de tal modo que hasta la fecha no se han podido reponer y ni se repondrán. Bueno, como estará la transa de cagada, de que el idioma español es así tan de plano, que hasta la fecha casi finales del siglo XX, ha sido incapaz de liberar a Latinoamérica o “hispanoamérica” de la dominación del enemigo común: los europeos ahora yanquis gringos. Y es tan así, el idioma español, que hablandolo en toda “hispanoamérica” no podemos comunicarnos, y sobre todo, ningun pinche gobernante dictador latinoamericano sabe lo que dice, pues lo único que entienden cuando quezque hablan con el idioma español es que: cada quien para su santo. Y más todavía: es tan pinche y tan pendejo el idioma español, que los gobernantes —dictadores latinoamericanos no pueden comunicarse con los latinoamericanos en calidad de pueblo. Y nosotros los mexicanos pueblo, cuando la pendejeamos queriendo hablar bien el idioma español, solitos nos chingamos.
            Por eso es por lo que defiendo el vocabulario popular de todos los latinoamericanos, de todos los mexicanos pueblo, y muy especialmente de Tepito.
            Es verdad, los mexicanos pueblo acá, no necesitamos precisiones ni exactitudes científico-técnicas, y menos de los europeos mas degradados como lo son los europeos gringos yanquis. NO necesitamos de esa ciencia ni de esa técnica porque cuanta más precisión y exactitud logran es cuanto mas dejan guango todo lo que tocan, porque con toda precisión y exactitud a todo le parten la madre. Esta es la historia de la modernidad y el futurismo. Porque los que no han quedado convertidos en capirotada sanguinolenta, han quedado convertidos, en masa inconciente de una larga agonía babosa y estupidizada de consumo.
            No ái nada mas preciso y exacto, que la precisión y la exactitud de la sensibilidad y el sentimiento humano.
            Se me puede cuestionar, diciendo que la crítica que hago es verdad, es cierto que la ciencia y la técnica occidental y sus productos objetos, sí son inadecuados, sin son innecesarios, sí son inútiles, estorbosos y dañinos, pero se pueden ver, tocar, usar, consumir y hasta coger, y aunque nos esté llevando la chingada, pero Ai están… Lo que yo proponga, cómo se puede consumir, usar, coger, agarrar, tocar, o simplemente mirar? como? como?...
            Pues… lo que yo propongo con el muralismo Tepito Arte acá, al mismo tiempo que es extremadamente fácil, és: desandar la historia, no ir para atrás, eso es imposible, pero lo que es muy posible, es desandar la historia versión y visión occidental. Es casi detenerla. Y comenzar el año uno de la Historia Acá.
            Comenzar el año uno de la Historia Acá, sería, simultáneamente, fundamentar todo el conocimiento en el concepto del ARTE, y, como digo, comenzar simultáneamente en, ya no cometer tantas pendejadas racionalistas, porque como seres humanos no occidentales, no sabemos que es la razón, no sabemos que es el razonamiento, no sabemos racionalizar; ái estan los ejemplos: cuanto mas se racionaliza para dizque “corregir” tanto desmadre racionalmente ejecutado ora sí que pensándole en idioma español, es cuanto mas se riega el caldo. Y como digo: no ai nada mas preciso y exacto como lo es la sensibilidad, y el sentimiento, es decir el verdadero concepto del ARTE. Entonces: poco a poco, irnos desapendejando, desestupidizando, y también simultáneamente, ir distinguiendo y diferenciando, entre la ciencia y la técnica falsa innecesaria e inadecuada, y la ciencia técnica neta, auténtica, adecuada, NECESARIA y, tendrá que surgir de la práctica del ARTE como su base fundamental.
            No aí pierde, la ciencia y la técnica chafa y balazo, se distingue fácilmente, vá de nuez: es todo lo que socialmente nos rodea, es todo lo que por angas o por mangas se nos ha obligado a usar y a consumir, mas allá de los supuestamente necesario, y, sin que nosotros los mexicanos pueblo jamas lo hayamos o aigamos pedido ni necesitado, además, es todo lo que se entiende, como el mundo civilizado a la manera del pensamiento occidental. Y también dentro de esto mismo es todo lo que suene como: mejoramiento, superación y progreso, modernidad y futurismo, porque este pensamiento y sus métodos de razonamiento a la manera occidental cristiano, lo repito: siempre habla de dominación, de conquista de coloniaje, de sometimiento, de imposición, de esclavitud, de explotación, de apropiación, de producción, de acumulación de distribución, de mercado, de consumo, de protección-defensa de ataque de guerra, de exterminio, de aniquilación y muerte, porque siempre se habla de conquistar y dominar al ser humano. Es fácil distinguir y diferenciar la ciencia y la técnica chafa.
            Pero también es fácil distinguir y diferenciar, la ciencia y la técnica chida, neta, auténtica, verdadera adecuada y muy necesaria, es decir: re-encontrar nuevamente nuestra capacidad de trabajar con nuestras manos, por usar términos: deberá ser un tipo de “artesanía” personal, familiar y de comunidad, aplicando la espontaneidad, la informalidad, y la improvisación, incluyendo los modos de transporte supersónico, menos armas, ni nada que atente en contra de la vida de la naturaleza y la vida de los humanos. Todo este tipo de conocimiento que se fundamente en la práctica del ARTE, será lo que en una sociedad utópicamente humana nos llevará a la ciencia y a la técnica que nos ayudará a comprender cada vez con mayor precisión y exactitud que no somos parte de la naturaleza, que somos parte integral de la naturaleza, y como consecuencia, será la ciencia y la técnica adecuada, porque será la que nos proporcione, el verdadero significado de LIBERTAD, como consecuencia, también, de nuestra capacidad de humanos en el mundo, de mexicanos en México y de tepiteños en Tepito; nuestra capacidad de autonomía. Y que nuestra única dependencia será, como de hecho lo és, ser dependientes de la naturaleza.
            Ser dependientes de la naturaleza, es infinitamente mejor, que estar sometidos a individuos, a grupos, o a sociedades imperialistas, y, menos estar sometidos a un estúpido objeto de la ciencia y la técnica de lo inadecuado.
            Pero verdaderamente lamentable, lastimoso patético y dramático que la sociedad en la que vivimos y que por desgracia se seguirá viviendo por mucho tiempo aquí en Tepito, aquí en México y en el mundo entero, y sobre todo en donde más se tiene la presencia de la civilización occidental cristiana, sea una sociedad de todos los miedos, de todos los errores, de todos los terrores, de todas las desconfianzas, y de todas las angustias, en donde hasta los mas ojetes, torbos, criminales, asesinos, delincuentes, dictadores, aborazados y abusivos de cualquier rango, jerarquía y nivel social, siempre tienen miedo y están sometidos a alguien o a algo. Y, se ha aceptado, voluntaria o involuntariamente, como lo normal, como lo auténtico, como lo verdadero y, se dice que: no ai de otra… porque? ¡Que a toda madre sería!, si llegara a nosotros un ingeniero arquitecto, y nos dijera: Yo soi arquitecto estudié para hacer casa, aquí traigo modelos para escoger, les va a costar tanto. Y nosotros le contestáramos: no muchas gracias, ya hemos hecho nuestras casas, como nosotros las necesitamos.
            Que chirindongo sería, si un urbanista nos dijera: soi ingeniero urbanista, y les vengo a ordenar y trazar sus calles. Y nosotros le dijeramos: no muchas gracias, nosotros ya hemos ordenado y trazado nuestras calles.
            Que a todo dar sería, si un médico nos dijera: soi médico y sé curar enfermedades, díganme, de que los curo. Y nosotros le contestáramos: no muchas gracias, nosotros sabemos como estar sanos.
            Y, no sería muy suave? que un abogado licenciado llegara a nosotros y nos dijera: yo sé resolver todo tipo de conflictos y problemas de índole social-civil, díganme, cuales son sus broncas yo se las resuelvo. Y nosotros le contestáramos: no, gracias, no lo necesitamos, acá entre nosotros, no tenemos ningún tipo de broncas, ni con la familia, ni con los amigos, ni con la comunidad, ni con la sociedad, ni con nadie, porque no tenemos intereses particulares TODOES DE TODOS.
            Que chido sería que llegara la policía, y nos dijera: venimos a protegerlos de la delincuencia social. Y nosotros le dijeramos: no muchas gracias, nosotros somos la sociedad y no somos delincuentes, y no es posible que nos protejan de nosotros mismos.
            Que a todas margaritas sería, si se presentara el ejercito, y nos dijera: somos los defensores de la patria y de la soberanía, estamos para protegerlos del invasor extranjero enemigo. Y nosotros le contestáramos: no gracias, ustedes a nosotros no nos hacen falta, nosotros como mexicanos pueblo, y como tepiteños, tenemos excelentes relaciones con todos los demás pueblos del mundo, SON NUESTROS HERMANOS.
            Sería muy chingón que llegara el presidente de la república mexicana, y nos dijera, soi el presidente en turno de la república mexicana, soi servidor público, soi el jefe del ejecutivo, todos estos que ven a mis lados son mis colaboradores, todos son funcionarios y también servidores públicos, estamos para gobernarlos: diganos cómo quieren que les gobernemos. Y que nosotros les contestáramos: no muchas gracias, por a-ora no, nosotros no necesitamos de sus servicios, sabemos cómo gobernarnos, como administrarnos, no necesitamos ejecutivos, no necesitamos servidores ni sirvientes, porque nadie tiene que servir a nadie, porque nadie tiene porque obedecer a nadie, porque nadie tiene porque dar órdenes ni instrucciones a nadie, porque nosotros como mexicanos pueblo, cada quien sabemos lo que tenemos que hacer, ademas lo hacemos lo mejor que podemos para beneficio de todos.
            Y que chingón sería que llegara a nosotros un sacerdote o un pastor religioso y no dijera: traigo la palabra de dios, y la paz para sus almas, y el perdón de sus pecados, vengan aquí y confiesen sus culpas, arrepiéntanse, obedezcan los mandatos divinos, a nombre de dios yo vengo a salvarlos. Y que nosotros le contestáramos: no, muchas gracias por su buena voluntad, pero no lo necesitamos, no tenemos nada malo que confesar, no tenemos nada de que arrepentirnos, porque no hemos hecho mal a nada ni a nadie.
            Y a poco no sería de pelos, que todos los humanos del mundo en calidad de pueblo, así como los mexicanos pueblo, tuviéramos la capacidad, de mandar a chingar a su madre, a todas las sociedades formalmente establecidas, así como a las potencias imperialistas del mundo, y le dijeramos: NO gracias, pero no necesitamos de ustedes porque TODO lo que han hecho y hacen es inadecuado para la vida.
            ¡NO, hombre!… sería: a todísimas madres que esto lo pudiéramos hacer con todo lo formalmente establecido.
            Seguramente, toda esa chuzma de gansters parásitos internacionales y locales nacionales nos gritarían desesperados: ¡Pues qué es lo que se creen! In felices? acaso se creen hijos de las divinidades?, acaso se creen los superhombres?... ¡Entiendan! ustedes jamás lograrán vivir por si solos, porque ustedes como pueblo, son manada de bestias que si les deja solos, se tragarían a sí mismos, y para que eso no suceda, necesitan de nuestra conducción… jamás lograrán deshacerse de nosotros…
            Y nosotros como pueblo, bueno… pues… este… En fin: al fin y al cabo solamente son mis sueños guajiros, y digo: a poco no sería maravilloso que les contestáramos: NO, no somos hijos de las divinidades, tampoco somos super hombres, pero tampoco somos bestias, simplemente somos auténticos y verdaderos seres humanos, conocemos nuestras limitaciones y nuestra dimensión, sabemos que solos somos nada, por eso, todos estamos CON todos.
            Hablando acá fantasiosamente, todo esto es muy posible, y ese día será, cuando todos los humanos en calidad de pueblo lleguemos a ser verdaderamente responsables de nosotros mismos conjuntamente con el significado de respeto, es decir: todos se responsabilizan y me respetan a mí y, yo me responsabilizo y respeto a todos, es decir: todos debemos de responsabilizarnos y de respetarnos a nosotros mismos y simultáneamente responsabilizarnos de los demas y respetar a los demas.
            Que chingón hubiera sido, que todos los tepiteños nos hubiéramos responsabilizado de todos los tepiteños, es decir: toda la colonia morelos y peralvillo, en todas las broncas que se han amachinado sobre todos nosotros, ántes, durante y después del sismo: los fenómenos naturales no ven diferencias en los estúpidos humanos; dentro de los desmadres sociales, los que chingan a los jodidos, no contemplan si ái diferencias entre los jodidos: se chingan a todos los jodidos, y mas todavía si los changadores saben que entre los jodidos existen diferencias, es mas: si llegan a saber que existe un chance de posibilidades de unificación entre la clase popular, la dividen, por quello de: divide y vencerás…
            Que chingón sería que en nuestro Tepito no se dieran esos desmadres tan estúpidos y extremadamente pendejos de diferencias. Que a toda madre sería que llegara el momento en que de una buena vez y para siempre tuvieramos la capacidad chingona de reconocernos como unos verdaderos chingones, porque además lo somos, cada quien en su rollo cada quien en su habilidad y su habilidad y sus posibilidades, pero todos chingones. Pero que triste es que cada quien quiera los suyo: los inquilinos, nada mas quieren su casa, los comerciantes, nada mas quieren su comercio, los chambiadores nada mas quieren su chamba, los transas, nada mas quieren su transa, y para ni madres se dan color que todos son por todos.
            Si cada uno de esos grupos luchara y lograra sus propósitos por separado, en esos momentos Tepito desaparece, porque precisamente como se puede vivir en Tepito, simplemente no se puede vivir en otro lado de la república mexicana, ni siquiera en otras partes del mundo. Es verdad, millones de seres humanos viven en muchas partes del mundo, pero ái que ver en que y bajo de que condiciones viven aquellos carnales, con esto no quiero decir que el barrio de Tepito sea el paraíso terrenal, pero sí estói diciendo que muy aparte de nuestra voluntad o muy aparte de nuestro querer, Tepito es el espacio urbano utópicamente ideal, porque es un espacio que provoca y motiva a la creatividad. Pero que triste es que por decirlo en terminos generales que los tepiteños, no tengamos la conciencia ni la capacidad suficiente para reconocernos y aceptarnos así como somos en nuestro lado positivo, porque por nuestro lado positivo, somos el modelo a seguir, porque somos el modelo y el ejemplo para la sociedad del futuro, pero no como sociedad intergaláctica de la ciencia y la técnica ficción, sino en cuanto a la sociedad del futuro pero de relaciones chingonamente humanas.
            Que és una verdadera locura esto que propongo?... Bueno, sí es una locura: lo extraño es que esta locura la he sacado de la auténtica y neta realidad, porque éste tipo de relaciones humanas las llevamos en Tepito aunque no lo queramos o quieramos y aunque no nos demos cuenta plena, por estar en la baba de las pendejas pretensiones, y de fantasear, creyendo que a nivel individual somos más chingones que los demás.
            Después de los sismos del 19 y 20 de septiembre, de 1985, cuanta angustia y amargura por la impotencia de mis limitaciones. Por un  lado, muy difícil distinguir que es lo que más predomina y predominó, si lo bueno y positivo o lo malo y negativo, pues las dos actitudes y reacciones se dan con la misma intensidad. En donde no ai pierde, de confusión es en las actitudes y acciones de parte de esos mexicanos del México oficial con esos, todo es negativo y perverso.
            Por otro lado, aunque logré dos que tres cosillas de aliviane, de todos modos fue nada en comparación con la bronquísima, y esto fue porque aunque es poca gente muy buena onda, de todos modos la ái, y pude conectar un grupo totalmente independiente que sus acciones son como lo somos en Tepito, autónomas, y que se extiende por el mundo como una rede precisamente, por el concepto de la cultura, que aunque tuvo que chorear con los mexicanos oficialmente formalizados, porque de otro modo no hubiera podido entrar al quite con el chingo de tepiteños que pertenecen al lado de los verdaderamente jodidos; de todos modos este grupo pudo mantener su autonomía pero fuera de esto y dos tres más por ái, todo lo demás fue verdaderamente impresionante, la manera de como se disputaron el problema, de tal modo que en donde pude o debí haber participado simplemente por que ha sido en donde he estado más presente por mi rollo de pintar, simplemente quedé fuera de cualquier posibilidad de participación, y lo acepté; porque supuse que en situaciones tan desesperantes y difíciles como fue el cabronazo del sismo en donde los humanos no nos queda otra cosa por hacer más que esperar a lo que venga, es decir, dentro del mismo fenómeno natural, y supuse —pendejo de mí— que todas las actitudes y acciones deben, deberían o debieran ser actitudes y acciones de conjunto, de comunidad, en donde el único fin e interés debió haber sido de interés y beneficio de todos y mas de los más jodidos tanto de los mas afectados por el fenómeno natural como jodidos de siempre socialmente, pero no fue así: para mi chingada sensibilidad que nomás basta con que pase junto de mí un aigresito encontrado y ya estói que me desmorono todito, fue verdaderamente impactante observar, la brutal y espeluznante voracidad, de cómo se comenzaron a disputar el problema muy especialmente los diferentes grupos de gobierno, de ese México oficial.
            Anduve recorriendo toda la zona centro, especialmente la colonia Morelos, que en sí es el barrio de Tepito y Peralvillo, y me di cuenta que era muy posible su auto-reconstrucción, sino que además de las vecindades especialmente, la reconstrucción y auto reforzamiento de nuestra identidad, de nuestra cultura popular acá, pero en el verdadero sentido de lo que es la auto reconstrucción, es decir, ser nosotros mismos quienes hiciéramos los nuestro, pues, la mayoría de la gente ya estaba al puritito tiro para entrarle en chinga recia, no los líderes ni representantes, sino la gente común y corriente; estaba super dispuesta a emprender su propia auto reconstrucción, con los medios materiales más cercanos a sus posibilidades, y más todavía con la ayuda de la solidaridad internacional, no gubernamental; con el 20% del total de esa ayuda, hubiera bastado para hacer de Tepito un super barrio, ejemplo para solucionar cualquier bronca similar en cualquier país con las mismas broncas urbanas. Pero desgraciadamente no fue así, toda esa ayuda de solidaridad internacional, fue “decomizada” por esos mexicanos del méxico oficial.
            Los mexicanos de ese México oficialmente formalizado capacitado única y exclusivamente en administrar su sociedad corrupta, es normal que sean unos verdaderos ignorantes acerca de los misterios de la naturaleza. Claro, al sentir el sangoloteo, y escuchar tanto desmadre por las calles de la capirucho y en el mero centro, y además en la intensidad como se registró, lo primero que les ocurrió, fue pensar en que el pueblo así muy de mañanita, les habíamos madrugado con una verdadera y auténtica revolución popular. Y efectivamente, las autoridades “mexicanas” así salieron: super pertrechadas, con todas sus corporaciones se represión; todos los cuerpos de policía y el ejército, dispuestos a controlar y someter a los revolucionarios populares.
            Pero se quedaron descontrolados, porque no había ningún levantamiento popular, aunque por el ambiente, más parecía el primer impacto de la tercera guerra mundial, algo así como si nos hubiera tocado el primer culazo, de las guerras de las galaxias, el primer chigadazo nuclear, y se dieron color, más o menos, que lo que estaba pasando era que los populares, estaban tratando de levantar la modernicidad del méxico oficial que se había derrumbado, y más todavía, tratando de rescatar y rescatando a las víctimas que quedaron bajo los escombros. Pero los mexicanos oficiales, de todos modos reprimieron, por si las dudas.
            De una manera maravillosa y sorprendente, sucedió lo que para mí son solamente mis sueños guajiros, una auténtica y asombrosa capacidad de solidaridad y de convivencia humana entre los mexicanos, cuando se siente la necesidad de ser cultura popular es decir: PUEBLO. Una gran cantidad de mexicanos que se les ha hecho pertenecer al concepto de clase social que más detesto y crítico, se volcó, totalmente sobre y hacia nosotros los tepiteños, la clase media profesionista. En esos momentos tuvieron la capacidad de desprofesionalizarse y, fueron auténticamente PUEBLO.
            Mientras que una gran cantidad de tepiteños se aventaron a colaborar en el rescate de víctimas en Tletelolco, otra gran cantidad de mexicanos —perdón por este término— clase media, estuvieron con nosotros, especialmente MEDICOS, inmediatamente, nos hicieron llegar un aliviane super chingón de productos “industrializados” indispensables, necesarios; mas, el guato de mexicanos acá netamente pueblo, de los demás barrios de la capirucho, como de los estados más cercanos a la misma y hasta un poco más lejecitos. En verdad, los tepiteños en ningun momento estuvimos solos, durante todo el tiempo que fue necesario y hasta más: IMPRESIONANTE. Esta es la muestra palpable y concreta de que los mexicanos acá en calidad neta de PUEBLO, si tenemos la capacidad super chingona de la convivencia de saber y poder tomar nuestras desiciones SIN las ordenes ni las instrucciones de las autoridades, funcionarios, del gobierno de ese México oficial formalizado.
            Después de como mas o menos dos meses y medio o tres las autoridades de “ese” México oficial, se comenzaron a dar cuenta de que había sido un sismo, un terremoto, un temblor de tierra que había pasado los limites familiares a lo que mas o menos estamos acostumbrados los mexicanos; decidieron hacer lo único que saben además de reprimir, aprovechar el sismo o las consecuencias del sismo, como recurso natural no renovable; pero para sacarle ese provecho, entró en acción la normalidad lógica de la mentalidad oficial mexicana: pedir préstamos, dirían ellos, dinero fresco, a los agiotistas internacionales, mas aparte, como digo, el haber acaparado las aportaciones en varos, de solidaridad internacional que decomizaron.
            Efectivamente, los tepiteños fuimos los últimos en “recibir la atención” de las fuerzas represivas de ese México oficial formal… Mejor hubiera sido que nunca se hubieran presentado, porque es la hora en que no nos los podemos quitar de encima, pues parece que traemos en la espalda un montón de gatos desesperados.
            Es verdad, el barrio de Tepito, como lo es en si toda la cultura popular, si es un problema muy complejo para los que se han formado dentro de los moldes formalmente establecidos bajo las normas occidentales, que por desgracia son mexicanos que ya perdieron la capacidad de comprenderse así mismos como mexicanos y por lo tanto, están netamente entorpecidos para comprender lo auténticamente mexicano como lo es la cultura popular, y con toda tranquilidad, mezclan todos los vicios de comportamiento social, con los valores de la cultura popular. Nada más que los que pertenecemos a la clase y cultura popular no fuimos quienes creamos o inventamos todas esas mamadas de desmadre social, es la sociedad formalizada la que ha creado tantísimo desmadre social. Porque la sociedad formal, ha establecido como “normas” que todos los que pertenecemos a la clase y cultura popular, debemos ser “clientes”, es decir: sujetos potenciales de consumo de la brutal producción industrializada a puras pinches porquerías, precisamente innecesarias. Y así, el significado de cultura se les convierte en objeto de consumo, ya sea el consumo de dizque conocimiento académico, ya sea el consumo de de información libresca, objeto: ya sea el consumo de objetos y espectáculos llamados artísticos, ya sea la adquisición de consumo de objetos mecánicos, eléctricos o electrónicos. Y aquí todas las dependencias, todas las instituciones, todos los organismos de gobierno son los primeros y principales FAYUQUEROS que introducen todas esas madres ajenas totalmente a las verdaderas necesidades de los mexicanos pueblo.
            Mientras que, de lo que si somos creadores los mexicanos acá pueblo, es precisamente nuestra cultura, que es el modo de cómo nos las ingeniamos para vivir por nuestra propia cuenta, que precisamente no es el consumo, no es nuestra capacidad adquisitiva, porque tenebrosamente, mañosamente, esa sociedad formalmente establecida quiere que los que pertenecemos a la clase y cultura popular seamos un potencial de consumo, pero no afloja la luz para que lo seamos, entonces, cual es el pinche jueguito???... naturalmente, nuestro ingenio se agudiza, y en vez de ser propiamente consumistas, somos reparadores, remontadotes y parchadotes, de toda cuanta madre nos cai en nuestras manoplas, y todavía los hijos de la re chingada, después de que nó dan chance de tener opciones y alternativas para entrarle al desmadre del consumo, todavía reprimen esta nuestra grandísima capacidad de inventiva, de creación y de re-creación.
            Pero no se crean que me hago pendejo, se perfectamente que todos estos valores super chingones que digo que los mexicanos puebla acá tenemos, los tenemos, pero no lo sabemos, así de una manera chingonamente consciente, lo se, lo veo, lo entiendo y también se que al mismo tiempo que tenemos ese potencial de creatividad, no somos invulnerables, somos muy vulnerables, por esto es por lo que digo: la cultura popular, como Tepito, es cabrón y frágil a la vez. No somos concientes de nuestros propios valores. Y es aquí  en donde comprendo mi verdadera funcionalidad de artista, pinto porque me apasiona pintar, pinto en las paredes de Tepito porque mal que bien la gente me lo permite, pero la neta de mi funcionalidad como artista, es tratar de hacer que todos nos demos cuenta de lo que somos; ¿hasta donde lo voi a lograr?... seguramente nunca, pero intentarlo, esa es mi función, y de pazón, también tratar de que no estemos pendejeamos apachurrando nuestra buena onda humana por darle mas atención a la gandallés.
            Y pienso que para lograr o tratar de lograr esta ambición mía, solamente depurando nuestra sensibilidad, y para esto solamente por medio de la presencia en nuestro ambiente cotidiano de la actitud y la actividad artística, y de esta: el muralismo Tepito Arte acá.
            Entonces, digo: mi función como humano en este mundo, en mi medio o, en mi espacio ambiente que es Tepito, es mi funcionalidad como artista, lo que yo digo: la verdadera y auténtica función del verdadero y auténtico artista —y perdón por mi auto estima— primero, señalar que no podemos estar aparte de la naturaleza que somos parte integral de la misma naturaleza; segundo, que pertenecemos a un territorio que se llama México; tercero, que pertenecemos a un desmadre que se le llama sociedad; cuarto, que dentro de este desmadre social, pertenecemos o con mas exactitud, nos han hecho pertenecer, a una clasificación social que le pusieron por nombre: clase y cultura popular, y quinto: comprender que dentro de este desmadre social, la cultura popular, es la cultura HUMANA, y por último, comprender esa cultura popular humana, se sintetiza, aquí en México, precisamente en nuestro barrio de Tepito.
            Esta mi proposición loca y fantasiosa , surge de haber podido entender el lenguaje Acá, es lo que se podría entender como el lenguaje total, es decir: el lenguaje de los sonidos, el lenguaje hablado y escrito, pero muy especialmente el lenguaje plástico, es decir el lenguaje de las formas y de los colores, el lenguaje corporal, que es el lenguaje del comportamiento que, dentro de este desmadre social establecido es, de haber podido entender la diferencia que ái entre las NECEDADES y las NECESIDADES. Es decir: la realidad ficticia que son las actitudes necias y la realidad concreta, que son las actitudes por necesidad.
            En base a mi observación de la que somos todos los tepiteños, y en sí todos los que pertenecemos a la clase y cultura popular, pude comprender que lo mas acertado para nosotros, en cuanto a eso que se le dice “mejorar y progresar”, es partiendo de lo que en sí somos y que eso que somos es por lo que hacemos, es decir: por nuestras actitudes, pero nunca por lo que pensamos, o por lo que decimos ni por lo que queremos, ya que esto es pura manipulación mercantil comercialera, aquí es donde digo que somos muy vulnerables, muy frágiles, y no nos damos cuenta.
            Después del sismo, me imaginé que las vecindades pudieron haber quedado en su concepto de arquitectura tipo vecindad. No me refiero a que se hubieran quedado en su estado físico de deterioro, avandono y mugre, me refiero concreta y exactamente, a su estilo de arquitectura tipo vecindad, porque ese concepto de espacio, fue factor importante por el que se pudo estructurar nuestro concepto de cultura, nuestro modo de vivir.
            La diferencia hubiera sido, vecindad derrumbada, vecindad re-construida exactamente en su mismo concepto, en su mismo estilo de diseño arquitectónico original, y con el mismo concepto de diseño de fachadas originales, y a güevo, cual debe, con el mismo concepto de distribución de viviendas, pero todo con material nuevo y, la posibilidad, que con buena voluntad, ái un chingo de posibilidades, digo, con la posibilidad, de ampliar espacios, interiores de las viviendas, así como soluciones mejores servicios, regadera excusado, y lavabo, interiores, casi en todos los casos, hubieran funcionado a toda madre, los lavaderos de ropa en los patios, y claro, cual debe; se debió haber respetado al máximo los patios, como Florida 54, Peralvillo 8, Peralvillo 33, las vecindades de Santa Lucía, y la misma Casa Blanca, vecindades que tuvieron un patio muy, muy chingón, de donde con la nueva construcción, se hubiera podido haberle robado un buen cacho al patio en beneficio de las viviendas, pero nunca haber desmadrado el patio como se hizo con Florida 54.
            El patio es muy importante, simplemente porque sin espacios que permiten la convivencia humana, aún con todas las broncas y, aunque la mayoría de la gente no lo comprenda así, ya sabemos que lo que normalmente pide la gente es lo que impone el comercialismo. De muy buena fe, todas las amas de casa querrían o quedrían su residencia, aparte y por separado, en donde ellas solititas vivieran.
            No es que yo tenga un interés muy especial por los lavaderos y los tendederos en los patios, lo que digo es que los lavaderos, son elemento además de útiles, son pretexto muy acertado para las relaciones humanas de verdadera conviavilidad y los tendederos, además de que la ropa se seca al sol que es muy saludable, son elementos estéticos, que hacen que los patios sean espacios de vida.
             Pero las pendejas pretenciones de querer llevar un modo de vida a la “moderna” que no es otra cosa que los intereses comercialistas transnacionales, han hecho creer que los tendederos, los lavaderos, son desagradables, por feos y por antiestéticos, nadie sabe lo que en verdad significa la palabra “ESTETICA” significado que va íntimamente ligada al concepto del arte, y que estética en su verdadero significado filosófico, significa: equilibrio, sentido de equilibrio, del ser humano con la naturaleza, como del ser humano en si mismo: ora resulta que estética significa un atentado en contra del ser humano y en contra de la naturaleza, es decir: imponer conceptos tercos y pendejos, para el consumo de objetos innecesarios: y así se ha combatido, a los lavaderos y a los tendederos para imponer lavadoras y secadoras automáticas, que precisamente NO han liberado a nadie de la esclavitud hogareña, de todos modos se tiene que lavar un chingo de ropa que extrañamente, siendo de la clase jodida, quien sabe de donde se saca para tener un chingo de garras que mas que servir para cubrir nuestro cuerpo, mas, son garras tiranas, y como se está en la pura pendejada, de querer imitar a la burguesía estúpida ostentosa y despilfarradora, la gente se somete a la necesidad de a güevo, de tener lavadora y secadora automática. Porque hasta con otra: si no se obtienen todas esas pendejadas de “ropa de vestir”, y por lo mismo aparatos automáticos, se tiene uno que atener a las nefastas consecuencias: tener que soportar todas las discriminaciones sociales, y hasta raciales, culturales y humanas.
            Que chingononón sería que eliminaramos, que desecharamos todo lo superfluo, todo lo innecesario, y comenzaremos a re-construir, a construir, un mundo ideal, nuestro mundo ideal, nuestra sociedad verdadera y humanamente ideal, nuestro barrio de Tepito ideal; desaparecer, el significado de propiedad privada, porque yo no entiendo ni pizca de madre, porqué, si estamos en NUESTRO país, debemos sufrir y luchar, por comprar casa o terreno, o pagar renta para poder vivir en nuestro país…???... Se diga lo que se diga se justifique lo que se justifique, cualquier explicación legal, de todos modos es una peritita pinche transa de las mas baja ralea, porque algo que es de lo mas vil de las ocurrencias humanas es la propiedad privada porque la propiedad privada parió cuatro repulsivos monstruos de esa humanidad que siendo producto de la misma humanidad es vergüenza para la misma humanidad, pues con esos cuatros monstruos, se manifiestan las mas bajas y degradadas pasiones humanas: la dominación religiosa, la dominación del estado y su tenebra legal, el ejército y la policía.
            Entonces, digo: la propiedad privada debe desaparecer, para que a su vez desaparescan esas cuatro monstruosidades humanas sociales de humanos contra humanos; y, así poder re-construir nuestro mundo ideal, nuestra sociedad humanamente ideal, nuestro barrio de Tepito ideal.
            En nuestro barrio de Tepito, sería muy a toda madre, por que todos tendríamos un lugar seguro donde llegarle, no sería propiedad privada, se tendría un lugar, simplemente porque es necesario, un lugar de por vida; ese lugar sería, un espacio igual en dimensión para cada grupo familiar, y que seguramente no serían los cuarenta metros cuadrados según el reglamento para los jodidos, sino que serían de cien a ciento cuarenta metros cuadrados. Todas las vecindades de una manzana, se encontrarían en un gran patio central de manzana unificador; y las calles, serían calles-patios que a su vez unificarían a todo el barrio, que en el centro del barrio habría también un gran espacio que serviría de espacio unificador de todo el barrio.
            Con este mi loco planteamiento y proposición se respetaría lo que de hecho existe: la intimidad de la gente y la intimidad tepiteña, porque en Tepito por mas que la gente se aferre a la terquedad de la “propiedad privada”, no es posible, y no es posible, porque la misma dinámica del barrio lo impide, pero lo que si ha quedado intocable, es la intimidad, esto es parte de lo que no se vé tan fácilmente, pero que es lo mas chingón de las “reglas” de comportamiento en el barrio de Tepito y en si de la clase y cultura popular, cosa que no existe en la clase media, en la clase media no existe intimidad, aunque aí si exista la propiedad privada, es decir: la clase media tiene privacía, pero no tiene, conoce la intimidad, la clase media y las demás clases p’arriba si son promiscuas.
            En cada manzana habría una parte que funcionaría como algo parecido a la escuela, que atendería a la población infantil y a todos los muchachos en calidad de adolescentes y su funcionalidad sería totalmente informal, pero eso sí de por vida, todos los días y a cada ratito, vá de nuéz: la escuelita tendría que funcionar todos los días a cada ratito, de por vida y totalmente integrada a la dinámica cotidiana de todos los días, es decir: a la vida familiar, a la vida de la comunidad, a las actividades de talleres y comercios. El tiro de ligar “la escuelita” directa y estrechamente con la realidad concreta y de a devis, en donde como primer punto, la práctica sería fundamental, en segundo punto, sería enriquecer la teoría, para llegarle al tercer punto que sería reforzar la misma realidad, que es a la que pertenecemos, y en la que estamos; ya que de la manera de cómo funcionan las universidades formalmente establecidas que están aquí en México, comenzando desde pichurrientas escuelitas de primaria de secundaria y etc.., etc.., nada tienen que ver con la ralidad que vivimos los mexicanos netamente pueblo, y a toda esa producción de profesionistas académicos universitarios mas que ubicarlos a la realidad mexicana, mas se les parte todita su madre dejándolos colgados en el hilo de la pura baba chingativa.
            Todo el sistema de aprendizaje, que propongo, nada sería a güevo, es decir: no habría imposición ni sometimiento de tener que estudiar a la de a güevo, y menos ponerles trampas a los que estudiarían para que truenen, todo sería así como mantequilla, porque sería simplemente como el vivir en cada día.
            Además se acabarían los estudiantes que estudian, pasando por las “difíciles” pruebas de heroes y martires que finalmente triunfan demostrándole a la sociedad que “pudieron”, esas mamadas a chingar a su madre. Porque además también se acabarían los títulos profesionales, y simplemente se irían ocupando lugares no por titulitos, no por recomendaciones de a dedazo por el ájele, sino que ocuparían esos lugares, por efectividad, según la chingonería de cada quien, pero en la práctica, ah, y tampoco por competencia, es decir, ser competente, pero no competitivo.
            A niveles chanchos de información conocimiento universal, tranquilamente se absorvería suin tanto pedo. Además ya no sería la aplicación de un conocimiento ajeno y extraño a nuestra realidad sino que ese conocimiento información, así si sería para enriquecer nuestro propio conocimiento (—a que las universidades particulares, ni UNAM, son capaces de aventarse ese tiro, a ver?...—). Además cada quien en su momento, estando ya en su edad vetarruca, por desición propia elegiría su jubilación, o le seguiría como instructor. Nadie estaría sin chamba nunca jamás, todos tendrían algo muy importante que hacer de por vida, pero no por necesidad de hambre, ya que para ese entonces futuro utópico y fantasioso que propongo, así como vengo diciendo, no existiría ni el dinero, ni la propiedad privada ni la estupida pendejés de la vil competencia, en tener que producir chingadera y media innecesaria; naturalmente, todos tendrían de por vida, su vida asegurada porque precisamente nadie estará pasando sufrimiento por no tener que comer, ni sufrimientos porque el consumo se porquerías esta acaparado.
            La materia, por decirlo de algún modo, la materia principal que se impartiría, es claro, ya lo vengo diciendo, sería toda la teoría y la práctica del Arte Acá; todas las manifestaciones y disciplinas del arte, pero fundamentalmente: las artes plásticas. Fortaleciendo al máximo, la espontaneidad, la informalidad y la improvisación, para que con mayor exactitud y precisión, sepamos que es lo que en verdad somos los mexicanos, aquí si YA: TODOS los mexicanos sin distinción de mamadas de diferencias raciales sociales porque la cultura sera una: LA CULTURA ACA. Y así, poder relacionarnos con todos los demás carnales desde planeta tierra, pero con verdadera dignidad.
            El arte como base fundamental del conocimiento TODO. Ya no hacer producción de objetos artísticos, ya no mas producción de espectáculos llamados artísticos, todo el significado de política a la manera de cómo hasta a-ora se le conoce a nivel internacional, como local nacional mexicano… que chingue a tolitita su madre…¡QUE DESAPAREZCA!
            Si desde el punto de vista de profundidad filosófica, el concepto de política, se dice quees lo mas a todas emes para la convivencia humana, el humano político de profesión, y mas el político mexicano ha hecho del concepto “política”: cagada concreta base de su alimentación física y social.
            Porque si el político ha hecho una verdadera brutalidad del concepto de sociedad en donde lo único que se espera es la masacre final como corolario de esta estúpida sociedad equivocada, el verdadero significado del arte que és nuestra sensibilidad lo ha impedido.
            Si digo que como base fundamental de conocimiento y aprendizaje deberán o deberían ser las artes plásticas, es, porque como lo digo: artes plásticas, significan: forma color, y, dado que todo lo que nos rodea son formas y colores en la naturaleza como formas y colores son en este desmadre social se estarían comprendiendo, el espacio ambiente en el que nos encontramos, entons: al mismo tiempo que se estarían practicando las artes plásticas, como conocimiento al mismo tiempo que se estarían haciendo cosas super chingonas, al mismo tiempo se estarían aplicando en nuestra realidad, así pasaríamos a comprender lo que es el verdadero significado de lo que es la arquitectura.
            Con toda seguridad, lo actualmente construido, “las nuevas vecindades” sufrirían un nuevo derrumbe, pero ya no tan brutal como ha estado sucediendo, por el gandillismo de la rebatinga por el desmadre que es la propiedad privada. Estos nuevos derrumbes, serían lentos, muy despacio, pero machín, porque lo que se fuera construyendo, dentro del verdadero significado que es la auto-reconstrucción, precisamente, lo iríamos haciendo nosotros mismos con nuestras propias manos, con nuestro propio conocimiento, construcciones que ya no serían de ensayo, de investigación, serían construcciones definitivas y para siempre; así como existen lugares en el mundo en donde verdaderamente se siente la historia, lugares que tienen el chingo de años, cientos y hasta milenios; Tepito, precisamente, no es un barrio antiguo, Tepito es un barrio viejo, usado, maltratado, gastado, pero no es antiguo. Y lo chingón, es que debemos hacer de Tepito un barrio antiguo para el futuro. Y lo mismo debemos hacer con la ciudad capirucho: hacer de México una ciudad antigua para el futuro.
            Hacer esto con la ciudad, así como con el barrio de Tepito y con toda la república mexicana, es por que lo único que da catego dentro del mismo desmadre humano es la “antigüedad”, porque es en donde se ve se palpa, los valores humanos: CULTURA.
            Y precisamente, la brutal bestialidad política de esos mexicanos que conforman a es méxico oficial y la iniciativa privada con toda su chuzma de producción universitaria de profesionistas, han hecho de México un país, una sociedad, vieja, usada, maltratada, utilitarista, y mal viviente, mal viviente, porque se vive mal, y mal viviente, por tantos delincuentes sociales con poderes de decisión. México, ya no es una sociedad antigua, porque esos mexicanos oficiales, lo han convertido en una sociedad falseada, tramposa, y mañosa, es un México ausente, fantasmagórico, y de utilería, tal parece como si en cada funcionario existiera una maldita maldición en que su función principal, es: desaparecer a México a como de lugar. Es impresionante ver lo que hacen, la saña con que arremeten en contra de todo lo que verdaderamente es mexicano, tal parece que a los funcionarios y profesionistas mexicanos, México les estorba.
            Y es normal, que México les estorbe, son egresados de las universidades, que precisamente el “conocimiento” que les sambuten a lso estudiantes que estudien, es un “conocimiento” de lo más chafa arremedo occidental, son seres que dejaron buti tiempo su supuesta mexicanidad, ora, son seres de quien sabe que por desgracia, están aquí en México, y claro, lo único que se les ocurre hacer es desmadrarlo, nomás, así, porque no se hallan.

(EL GALLO ILUSTRADO/ Semanario de El Día/19 de abril de 1987)


martes, 6 de septiembre de 2011

A UN AÑO DE SU PARTIDA AL MICTLAN:MIS SUEÑOS GUAJIROS: DANIEL MANRIQUE TEPITO ARTE ACA


Hablar de Tepito y de los tepiteños, es hablar de lo que es México y de lo que somos los mexicanos; por lo tanto: me dirijo a todos los que lean este choro.
            Y les pido un chance de su atención, así, de buena onda de su parte; quiero platicarles lo que según yo he comprendido.
            Aunque, la neta, no sé si les interese, no les voi a hablar de cómo hacer transas, más bien, de cómo NO hacerlas.
            Pero con buena voluntad, pueque sí les interese.
            No les voi a platicar mi vida, porque pienso que no ái quien sienta interés por ella sí les voi a platicar todo lo que he entendido desde que comencé a pintar murales en las calles y vecindades de mi barrio de Tepito.
            Me dirijo a todos: a los que se crean muy chinguetas porque son ya profesionistas, les pido un poco de paciencia, y que aguanten la vara un cachito, pueque se sientan herizos, mas, si son catedráticos o doctores o simplemente licenciados en cualquier onda profesional —sobre todo a mis cuates y cuatas, ya que el tiro vá sobre los conceptos, no sobre sus personas.
            A los que son millonetas; en este tiempo ya es fácil serlo, les pido simplemente que me den un poquito de caridad moral, chance les regrese cambio.
            A los de mala fé, les pido NADA, ya que lo que pienso, digo y hago, normalmente lo concideran en su contra aunque a escondidas se lo apropien.
            Y claro, a la gente común y corriente es a quien me dirijo muy especialmente. Nada más que dejen un ratito su tele, o sus fotonovelas, o sus revistas de modas y decoración, porque al fin y al cabo, en esto de modas, aunque la mona se vista de seda, mona se queda, y en eso de la decoración, de todos modos, no ái con qué, ni en qué.
            Le pensé mucho si hablar o no del resto de cuates que participaron en el rollo de pintar murales y otras actividades dentro del mismo relajo, pero como a final de cuentas, entendí que cada quien hizo su cuento por separado estando en la misma bola, decidí que sean ellos quienes cuenten su propio cuento, digo, si quieren, ellos sabrán.
            Este rollo que les pido me den chance de platicarles, en primera, es para explicarles lo que yo he querido y quiero que sea Tepito Arte acá, además, platicarles lo que para mí es Tepito y lo que somos los tepiteños, lo que yp QUISIERA que fuera Tepito y lo que yo quisiera que fueramos los tepiteños es decir: México y los mexicanos, es decir: lo que quisiera que fuera el mundo, y lo que yo quisiera que fueramos los humanos.
            Y también, este rollo, es un ejercicio, o un ensayo, o un intento para calarme a mí mismo a ver que tan capaz sói para dejar a mi pensamiento en la más completa libertad, y también calarme, a ver que tan capaz sói de ser honesto, sincero y humilde, Todo esto, dentro de mi estricta dimensión humana, no tengo otra.
            En lo de ser humilde, chance me sea un poco dificilón, porque sói un verdadero creído, porque sói un verdadero convencido de lo que creo, de lo que sé y de lo que sói: sói un verdadero creído, porque creo en Tepito, sói un verdadero chingón en lo que sé, porque lo que sé, me lo enseñó Tepito, y sói lo que sói, porque sói tepiteño.
            El cuento de Tepito Arte acá, es creación mía, es normal que sea yo quien tenga que desaparecerlo si no aguanto mi propio paquete o, desarrollarlo hasta sus últimas consecuencias, si es que aguanto candela como hasta a-ora he aguantado. He aceptado mi propio reto, como decisión de ser Tepito Arte acá el Ñero en la cultura de tiempo completo y de por vida.
            Este cuento de pintar murales lo comencé allá por los añejos de 1973-74; decidí pintar murales en las bardas, muros y paredes de mi barrio de Tepito.
            Antes de que yo soltara el primer brochazo, se me prendió el foco, y me pregunté: ¿cómo le llamaría a esto de pintar murales? Para no azotar en lo mismo que otros ya habían hecho o estaban haciendo, se me ocurrió que debía  ser un arte así muy acá, y este término me sonó a toda madre, nada más que como nacía de Tepito, entonces que tenía que ser así: Tepito Arte acá.
            Muy bien, Tepito Arte acá ya existe, pero ¿qué es Tepito Arte acá, cómo definirlo, pero lo que sí pude inmediatamente fue adoptar una actitud como decisión: en primera, hacer de Tepito Arte acá, un acto de fé; en seguida, dedicarme de tiempo completo y de por vida a Tepito Arte Acá y, también dedicarme de tiempo completo y de por vida a definirlo; y lo más chingón que deberé lograr, será: ser cada vez más honesto y digno; tratar de hacer lo que hago en cuanto a mi quehacer artístico, lo mejor que yo pueda; esto es, porque la validéz humana que yo pueda tener és: ser artista, y ser netamente artista, no tiene otro chiste mas que dar dignidad humana a lo humano.
            Esto lo digo, porque la única razón de la existencia del ser humano, es vivir con dignidad y darle dignidad al vivir, y esto se consigue, solamente por la existencia y presencia del verdadero significado del ARTE. De esto estói convencido.quedado
            Todos los murales que he pintado, siempre ha sido con un mínimo de posibilidades, tanto de material como de medios disponibles, además, el material, siempre me lo ha proporcionado la gente. Esto es muy importante.
            Casi siempre le pensé mucho ántes de dar el primer brochazo, porque siempre sentí, que así como estaban las paredes y los muros, así deberían haberse quedado para siempre, porque así fueron una grandísima chingonería sensible, visual y táctil, se podían mirar y tentar.
            Así como estuvieron esos muros y esas paredes, con ese montón de colores, colores grises, pero vibrantes y brillantes, con esas superficies disparejas y texturas rugosas y rasposas, así es como yo siempre he querido pintar murales sobre de esos mismos muros utilizando todos los materiales disponibles para pintar.
            Nada más que para haber logrado ese tipo de murales, o simplemente, murales formalmente tradicionales, se hubiera necesitado un chingo de lana, porque hubiera sido necesario la preparación de los mismos muros y paredes, más el chingo de lana de material para pintar.
            De haberse conseguido esa lana, hubiera sido preferible utilizarla para la reparación o la definitiva re-construcción de cada vecindad en donde se hubiera podido pintar un mural. Con ésta transa, comprendí que el arte así como se le conoce, vale la pura chingada, si habemos millones de gentes en el mundo, como millones de mexicanos que estamos verdaderamente super jodidos, jodidos de jodidéz económica y social, y jodidos de jodidez estúpida.
            Sin embargo; yo, siendo un  verdadero jodido económico y social, me aferré a hacer algo que según yo, tuviera un auténtico significado de validez humana: hacer ARTE.
            Confieso que tengo uno de los peores defectos: no sé negociar lana; entons, siempre ando jodido, y el no tener ni madre de lana, le tuve que buscar por el lado de las idéas, de los conceptos, de la reflexión, es decir: buscar los modos de hacer ondas chingonas sin la intervención del pinche dinero, y me refiero concretamente, en cuanto a la no intervención del pinche dinero en cuanto a su significado de negociar presupuesto, es decir; hacer lo que sea con tal de sacar una lana, hasta hacer ondas chidas, pero siempre la lana por delante. Esto nada tiene que ver con tener que usar a güevo la moneda como transa de cambio, o de intercambio.
            Efectivamente, me propuse proponer un máximo de proposiciones, con un mínimo de posibilidades.
            ¿Qué tenía o debía hacer para que la gente viera con la misma claridad que yo, lo que comencé a ver?
            Decidí dibujar la figura humana lo mejor que pude.
            Los muros y las paredes me fueron enseñando a dialogar con ellos, y me fueron enseñando lo que es el verdadero significado del ARTE: comprender sintiendo, lo que es el universo infinito de la sensibilidad.
            Muchas veces al recargar la escalera sobre esos muros sentí que en cualquier momento se derrumbarían; y mas que colocar o embarrar el color sobre esas superficies, más fue colocar el color sobre el polvo, sobre el aigre, nomás era cuestión de un soplido para que esa parte se desmoronara, “misteriosamente”, a esos muros, no los derrumbó el terremoto del 19 y 20 de septiembre de 1985; pero sí los derrumbaron la maldita gandalléz de las autoridades y la ausencia de conciencia de mucha gente.
            Fui aprendiendo y comprendiendo, que en vez de pintar “sobre los muros, más debía pintar CON los muros, y más que dibujar figuras humanas, mas debías acentuarlas como las texturas me lo estaban indicando, pero al mismo tiempo, dejarlas ái, estructurando y sosteniendo al mismo muro; aquí comencé a comprender  el significado de: integración total del espacio, y también descubro que el verdadero significado del arte, no es el objeto artístico, descubro que el verdadero significado del arte, es la capacidad SENSIBLE que en mayor o menor grado, solamente los humanos la tenemos, y que solamente por la sensibilidad, en mayor o menor grado los humanos tenemos conocimiento de nosotros mismos y de todo cuanto nos rodea; y descubro, no invento, descubro que: el ARTE es la base fundamental del conocimiento TODO.
            Al estar sensiblemente  dialogando con los muros comencé por preguntarles: ¿De dónde la naturaleza? ¿De dónde la peluza humana y nuestro desmadre humano? Sobre todo a este desmadre que se le llama “sociedad”, y a la de forzada, ¿Porqué Tepito? ¿Porqué México? ¿Por qué las desmadrozas y desmadradas relaciones sociales de México con los demás países del mundo, especialmente con los países dominantes y changadores, desde 1500 y pico hasta el momento que llevamos?
            Cada vez fui aprendiendo y comprendiendo el significado de las superficies y la esencia de la estructura de los mismos muros, la esencia de los diferentes materiales de construcción: el barro de los adobes, el tepetate, el tezontle, en muchas partes de los muros, piedra volcánica, los ladrillos, el cemento, el yeso, y las capas y capas de colores que se fueron aplicando durante el chingo de generaciones, hasta que pigmentos y materiales se fueron confundiendo en su integración y se convirtieron en muros construidos de colores raspozos, por el uso de vivir en el tiempo, el tiempo del clima, el tiempo del reloj que hace la historia, el tiempo del vivir  humano que hace el tiempo del vivir social. Arquitectura construida con colores, colores de polvo de luz, colores en el tiempo y el espacio. Para mí fueron yá, muros de sentimientos, muros de sensibilidad, muros de carne y güeso: muros humanos.
            He comprendido que pintar murales es muy importante, muy necesario y hasta urgente, claro, si se entiende el verdadero significado del arte, de las artes plásticas, que de la manera de cómo yo entiendo y propongo es: porque la importancia de la pintura, de las artes plásticas está, en que por medio de éstas, los humanos aprendemos a saber qué es el espacio, el espacio ambiente en el que cada grupo humano está, ya sea espacio natural, ya sea espacio social.
            En el muralismo Tepito Arte acá que yo propongo, es precisamente para eso: para conocer el significado del espacio, inmediatamente, para re-conocer y fortalecer nuestro espacio: nuestro espacio de barrio que es Tepito, nuestro espacio urbano que es la ciudad capirucho de México D.F. y, mas todavía: para re-conocer y fortalecer nuestro espacio territorial llamado República Mexicana, pero más: re-conocer y fortalecer nuestro espacio CULTURAL que es la auténtica cultura mexicana: LA CULTURA POPULAR ACA, que somos todos los grupos populares de territorio mexicano. Todo esto, muy aparte de las clasificaciones formalmente oficializadas.
            Pero mas todavía: con mi rollo de Tepito Arte acá, propongo re-conocer las influencias e integración que tenemos los mexicanos pueblo de la clase y cultura popular acá con otras culturas de otros países y sociedades del mundo, también culturas populares, no cultura popular de consumo, sino el verdadero significado de cultura popular, es decir: el modo de vivir POR sus propios medios.
            Comprender el verdadero significado del ARTE, de las artes plásticas, es comprender el verdadero significado de lo que es el espacio. Y comprender el espacio, es como si dijeramos: el espacio está en el cielo, en la tierra y en todo lugar; pero con mas exactitud, es comprender que el cielo, la tierra y todo lugar están en el espacio, que es como decir, así con toda exactitud: ESPACIO-DIOS-DIOS-ESPACIO.
            Comprendiendo esto, me cái de madre que se siente rete gacho observar cómo la gente a nivel de generalidad, mas que saber que vive en el ESPACIO-DIOS, mas está en la pura pinche baba de la ausencia y el vacío; y claro, como consecuencia, la masacre de todo y de sí mismos.
            Sin embargo, aunque la mayoría no lo sepa, estamos en el espacio, estamos ocupando un lugar en el espacio, además de estar en el espacio sideral cósmico de las galaxias infinitas, más me refiero a nuestro espacio HUMANO; y a güevo, me refiero a nuestro espacio en la historia, y como digo, ese pinche concepto que se ha establecido y aceptado: el espacio de diferencias sociales. Aquí, comprendo y descubro, una chanchísima bronca humana; la con-vivencia, la convivencia desmadroza de dos diferentes mundos humanos dentro del mismo espacio: el mundo establecido FORMALMENTE, y el mundo IN-formalmente natural.
            Yo digo que el mundo FORMALMENTE establecido, es el mundo deshumanizado y brutal, este mundo, es la civilización occidental europea: entiéndase como civilización occidental, todo lo europeo de Europa, todo lo europeo de Rusia y todo lo europeo yanquigrigolandia.
            El mundo INFORMAL somos toda la población mundial en calidad de pueblo, y de éste, muy especialmente, pro decir un pinche término mamúco el llamado tercer mundo, y de este, específicamente: Africa y América Latina y, a güevo, México, que formamos parte de América Latina, y cual debe, al tercer mundo.
            Al estar definiendo qué es Tepito Arte acá, al mismo tiempo que me tuve que aventar el tiro por definir qué es el verdadero significado del arte, a la de forzada le tuve que entrar también a darme color de las diferentes características raciales y culturales de todos los grupos humanos que habitamos el planeta tierra; y descubro que lo más chido para palpar y licar las características humanas culturales, solamente a través de su quehacer artístico, es decir: que en cada objeto artístico, se siente su capacidad sensible, como la que entran en conecte con su espacio ambiente.
            Al darme color de estar en mi espacio ambiente mexicano, y tratar de ver y al mismo tiempo preguntar ¿Cuál es el verdadero arte mexicano para así poderme dar colorín de qué es lo que somos los mexicanos y cómo somos los mexicanos; y: la neta, ha sido un verdadero zacón de onda observar que todo lo que se ha hecho cojo “arte mexicano” lueguito después de la conquista hasta  la fecha que llevamos, NADA tiene que ver con nosotros los mexicanos, y menos con nosotros los mexicanos pueblo. Y es tan triste el panorama, que ya ni siquiera tenemos nada que ver con aquellas antiguas culturas del México llamado prehispánico.
            Pero todo esto que si es muy lamentable, NO impide que los mexicanos seamos algo, si no a fuerzas, a güevo que somos algo, un algo que ni siquiera está escondido que tampoco es nada misterioso, pero somos algo; no que seamos mas chingones que los demás, pero tampoco que seamos tan peores; ya se entiende que a nivel de pelusa humana, todos los humanos somos iguanas; pero también se entiende, o, se debería entender que, dentro del mismo desmadre que somos la chuzma humana, cada grupo humano, tenemos características específicas diferentes.
            Y he entendido que las características específicas que tenemos los mexicanos, és, precisamente: nuestra cultura auténtica y netamente mexicana que és: LA CULTURA POPULAR ACA, que surge de los mexicanos acá pueblo.
            Pero desgraciadamente, también he entendido una grandísima bronquísima: tenemos que defender nuestra gran chingonería que es nuestra cultura popular acá que nos hace pertenecer al infinito mundo de INFORMALIDAD, digo: la tenemos que defender del mundo FORMALMENTE establecido. Tenemos que defenderla y defendernos del imperialismo comunista-socialista del imperialismo yanquigringo capitalista; pero lo que es más triste y dramático, estando en nuestro propio país, tenemos que defendernos defendiendo y protegiendo nuestra cultura popular acá, del imperialismo revolucionario mexicano, conformado por extraños mexicanos que estructuran al México oficial formal y la iniciativa privada.
            Pero porqué defendernos y defender nuestra cultura popular acá, ¿acaso nos está pasando algo malo o, algo muy malo nos va a pasar? Sin ser alarmista ni fatalista, ya nos está pasando, y esto es, que cada vez más, somos menos capaces para valernos por nosotros mismos; ya no sabemos trabajar con nuestras propias manos ni la tierra ni el mar; y lo que es más peor, cada vez mas perdemos la capacidad de la convivencia, cada vez perdemos mas y mas nuestra dimensión humana: y esto es extremadamente grave, por que los humanos, por mas que queramos o quiéramos vivir solitos, simplemente es imposible; en segunda, cada vez nos hacemos mas atenidos a la ciencia y a la técnica inadecuada, innecesaria: y lo mas cabrón, cada vez somos mas inútiles y mas torpes, a tal grado, que: ni sabemos valernos de riquezas naturales, por que hemos llegado a un grado máximo de estupidez atenida y: NO SABEMOS QUE HACER ANTE LOS FENOMENOS NATURALES: los maremotos, los terremotos, los huracanes, las trombas, las sequías, etc.
            Precisamente, la importancia que tiene saber qué es el verdadero significado del arte, es porque permite al ser humano, estructurar muy sólidamente el concepto de cultura y que la cultura, permite que los humanos, sepamos estar, saber estar en nuestro lugar, en nuestro espacio ambiente natural correspondiente.
            Aquí sale el pinche pedo gacho; precisamente, se diría: por esa extraña e inexplicable, pero muy pinche “complejidad humana” se ha establecido, un mundo FORMAL-MENTE formalizado, al que se le debe llamar: civilización occidental, que ha impuesto al mundo todo, un extraño y ojete modo de vivir: vivir de la naturaleza, pero sin tener ningún compromiso con la naturaleza, y sin siquiera conocer netamente a la naturaleza: y el colmo de su estupidez, es que ha creado, precisamente, con toda precisión y exactitud una ciencia y una técnica inadecuada e innecesaria, para sacarle más provecho a los recursos y riquezas naturales; y cuanto mas explotan a la naturaleza y se madrea mas al mismo humano: y perversamente se ha hecho creer, que darle en la madre a la naturaleza como madrearnos a nosotros mismos, eso es: MEJORAR y PROGRESAR.
            Dentro del mismo desmadre de la complejidad humana, está muy peluca explicar el misterio del porqué los humanos nos partimos la madre entre nosotros mismos y también se la partimos gacho a la naturaleza, siendo que ni podemos vivir solitos ni podemos vivir sin la naturaleza. Pero, en el simple nivel de la dimensión humana, si se puede decir porqué el humano desmadra a la naturaleza y desmadra a los demás humanos: en otras épocas, quien sabe; pero en la época actual no obstante la existencia de tantísima chingadera de dizque “conocimiento” científico-técnico, existe en el ser humano, una chanchísima ignorancia al grado del imbecilismo y, ante su urgencia de “vivir” opta por lo más fácil: la violencia, así, a la desprevenida; se coge a todos y a todo. Esta explicación, no es propiamente científica, pero sí es muy ojetemente real.
            Aunque es difícil saber cómo fue el relajo humano entre humanos y en la misma naturaleza, en otras épocas: y me refiero a otras épocas, no a 1800, o, al añejo mil, o a 3000 o 4000 años antes de esta era llamada cristiana, sino a las épocas aquellas en que los humanos comenzaron a pepenar la onda existencial;  en aquellas épocas, p’s, no se sabe; pero en cuanto a la época actual digo, me refiero a la rola yá amachinada en cuanto al vivir del humano en esto que se llama entender cómo fue que apareció todito el descuachalangue de las desigualdades, desde la desigualdad que el humano establece con la naturaleza y, las desigualdades sociales, claro, todo esto, impuesto por el “hombre” blanco, el occidental: perititas pinches pendejadas.
            Pues bien, ya que hemos aclarado el descuajerinque de la complejidad humana y los desmadritos de las desigualdades, ora pasemos a ver que, según se dice, el humano ha “creado” una ciencia y una técnica, quezque para hacerla cantar mas bonito en eso de sacar un máximo de provecho de la naturaleza, con un mínimo de esfuerzo, en apariencia, la “genialidad humana” ha sido sorprendentemente muy chingona; pero la neta, ha sido y es: todo lo contrario, porque en estos momentos históricos finales del siglo XX, principios del XXI, estamos a punto de que nos lleve tolitita la chingada; porque efectivamente, se ha aprendido a explotar la naturaleza, pero no se le ha comprendido, se ha aprendido a explotar al humano por el humano mismo, pero no hemos aprendido a entendernos entre nosotros mismos; y es que la gran cagada de la humanidad desde el punto de vista occidental, es creer que todo ha sido creado para consumirlo. Esta es la visión y la comprensión de los humanos que estructuran el mundo FORMAL formalmente establecido; así lo entienden todas las sociedades imperialistas de dominación internacional y, así lo entienden las sociedades dominadas que siguen el mismo modelo occidental, y que la dominación imperialista la aplican a nivel local nacional sobre su propio pueblo.
            En nuestro caso como mexicanos, el México oficial formal le está partiendo toda la madre al territorio mexicano en su inmensa riqueza natural tanto como a la riqueza humana que somos todos los mexicanos pueblo; la madriza que ese México oficial le está propinando a todos los mexicanos pueblo es por medio de las estrategias de un quezque “conocimiento”, por el cual, cada vez mas se aparta a los mexicanos del conecte con nuestro espacio ambiente natural, o sea que, en la medida en que más se impone un conocimiento oficialmente formalizado, en esa medida, cada vez mas se desmadra a la cultura popular, que es precisamente la gran sabiduría y conocimiento de la informalidad, de la espontaneidad y de la improvización. Los mexicanos no somos chalecos, pero de todos modos se vale señalar que allá en la legendaria y misteriosa China, a la improvización se le concidera como uno de sus principales fundamentos filosóficos por el cual, los chalecos se rigen. Pero aquí en México, esos mexicanos oficiales mamonamente formalizados tratando patéticamente de copiar a los occidentales, lo primero que han hecho hacen és: desmadrar sin ninguna consideración, la grandísima capacidad que tenemos todos los mexicanos: la IMPROVIZACION, alegando con toda la capacidad de su pendejísima “formalidad” que, si los mexicanos estamos en el atraso es porque tenemos el “defecto” de la improvización. Cuando que es todo lo contrario, si los mexicanos, especialmente los mexicanos pueblo, estamos vivos, es precisamente por nuestra capacidad de la improvización, de nuestra espontaneidad y de nuestra INFORMALIDAD.
            Pero los muy taimados mexicanotes oficialmente “formalizados” se aferran a ésta grandísima estupidéz, porque estan convencidísimos de ser mexicanos occidentalizados, sin darse cuerda los muy güeyes que mas son mexicanos emputecidos de occidentalismo. Y se amachinan en continuar haciendo de México una sociedad colonizada, sometida a todas las perversidades del mundo occidental, es decir, una sociedad formalmente formalizada.
            Y esto es muy grave, formalizar a México y a los mexicanos, por que es atentar, es, por decirlo con más claridad: asesinar y masacrar las tres virtudes mas chingonas que tenemos los mexicanos acá pueblo: la informalidad, la espontaneidad y la IMPROVIZACION, que esto es en sí, el verdadero significado de “Soberanía Nacional”, porque en éstas tres virtudes o cualidades que surgen de nuestra capacidad sensible, son la verdadera estructura de nuestra CULTURA, porque es donde radica nuestra capacidad creativa; y estos valores, son los fundamentos más respetados en cualquier grupo humano, en cualquier sociedad, porque es lo que proporciona vida, y todo lo que proporciona vida adquiere el máximo significado de DIGNIDAD, y como digo, esto, en cualquier estructura social, se le llama: SOBERANIA NACIONAL, que a su vez esto es: ARTE Y CULTURA, y que por decir una palabra mamona en boca de funcionario: defender el arte y la cultura, debería ser lo “prioritario” en cualquier momento y MAS, en momentos difíciles, ya sea en momentos de “crisis” económica, política y social, ya sea en momentos difíciles por fenómenos naturales.
            Concretamente, SOBERANIA NACIONAL somos el pueblo. Pero aquí en México, se hace todo lo contrario, esos “defensores” de la soberanía nacional, son los más rabiosos enemigos del pueblo, que a cambio, defienden simples símbolos a los que llaman “soberanía nacional”, símbolos que nada tienen que ver con los mexicanos acá netamente pueblo.
            Comprendiendo todo este margayate así de clarito, para ni madres se puede tener ni una pizca de respeto hacia esos símbolos “patrios”, por que no son símbolos del pueblo, son símbolos con los que se chinga al pueblo, y porque además, esos símbolos representan a los dioses de los padrotes sociales, todo el México oficial y la iniciativa privada: igual como lo es todo el relajo religioso estructurado por purititos padrotes espirituales.
            ¿De donde surgió toda ésta lacra? Como yo no tengo compromiso con la sociedad “formalmente establecida”, yo sí lo puedo decir: Es la historia universal de la humanidad, según el punto de vista de los oclayos de la mentalidad occidental. Es la historia de la gran cagada.
            En esa historia, todo el concepto que se tiene de la naturaleza y de lo humano es visto y comprendido de espaldas, al revés y de cabeza o, dicho con más claridad, todo se vé y se comprende con error y con horror, y todo se trata con lo más degradante del genero humano: la estupidéz  de la violencia.
            Ora, si el mundo está dominado por la brutal violencia del error y del horror de la degradación estúpida del pensamiento occidental, ¡IMAGINENSE! lo que sucede aquí en México que está dominado por esos mexicanos oficialmente formalizados que arremedan de la manera mas grotezca el pensamiento occidental que yá de por sí, es de lo más perverso, ¡IMAGINENSE!...
            El pensamiento occidental, concidera que todo debe ser conquistado, dominado, sometido, colonizado, esclavizado y explotado y, todo para el ganador, además todo tiene que ser comprado y vendido-vendido y comprado. El pensamiento occidental todo lo fundamenta en leyes de mecánica —ciencia y técnica— y a la de a güevo, tuvo que estructurar su historia de cagada, su historia occidental cristiana generadora de los más bestiales horrores y terrores, por que toda su experiencia se basa en puros errores, a lo largo de toda su historia, se han especializado en estarla cagando siempre, han aprendido a cometer errores, con toda ciencia y precisión, es la historia desnaturalizada, es la historia deshumanizada, así, estructuraron su concepto de “sociedad formal”.
            Primero fue desmadrar culturas enteras, inmediatamente, sambutir sus piñas religiosas y filosóficas; religiosas en cuanto a que un acá, no tenía porque defender y aferrarse a reinos terrenales, que por que el único reino, solamente allá en los cielos; mientras, ellos, ora los occidentales, sí se apropiaron de todos los reinos aquí en la tierra, filosóficos,, en cuanto a que, ora nosotros los conquistados, teníamos que aprender a pensar como ellos en cuanto a sus métodos de razonamiento y quezque la crítica de su purísima razón. Claro, todo esto, para que supiéramos obedecer con el máximo de exactitud y precisión sus órdenes y mandatos.
            En la actualidad, se sigue desmadrando a los mismos jodidos del mundo, se sigue con la misma gandalléz, aunque con métodos mas refinados en cuanto a ciencias exactas y ciencias “humanas”, se siguen recibiendo cabronazos a pasto y se siguen desmadrando culturas enteras.
            Si con los choros filosóficos y religiosos emboletaron a los que más pudieron, contandoles, quezque ser cristianos y occidentales alcanzarían la igualdad universal, con la imposición del más pinche concepto de sociedad: la propiedad privada y la libre empreza, concretan todo lo contrario: la desigualdad universal.
            Es decir: quiero suponer que antiguamente, antes de que los europeos se desparramaran como calabaza batida por todo el mundo, digo, si hubo igualdad humana universal, cada grupo humano fue rei en su propio terreno, es decir: existió la auténtica autonomía, es decir: libertad.
            Con la imposición del mundo occidental cristiano, se provocó la desigualdad humana universal, y se perdió la autonomía y a güevo, se perdió la libertad.
            Cuando ya todo quedó desmadrado por el occidental cristiano, éste, “crea” una patraña de lo mas pinche, la estandarización, como sustituto de la igualdad humana universal.
            Nada mas que, ái una “pequeña” diferencia: mientras que la igualdad universal es verdadera autonomía, que autonomía quiere decir: tener la capacidad en grupo de valerse por sí mismos, y esto es: LIBERTAD; la standarización, quiere decir: estar sometidos a algo, específicamente, después de estar sometidos a una misma SSStandarización en cuanto al uso y consumo de un mismo objeto producido por millones industrialmente, es decir: ya no saber crear, hacer o producir con nuestras propias manos lo que necesitamos para nosotros mismos.
            La civilización occidental yá provocó todo este desmadre, por su mismo gandallismo; nada mas que, en la misma intensidad que es gandalla, es pendeja, porque con todo y su filosofía y religión, con sus métodos de razonamiento, con sus dos rolas mas machinas: el capitalismo y socialismo, con su ciencia y con su técnica chingonamente exactas y precisas, nunca se pusieron a “razonar” que al hacer su centralismo de dominación imperialista generarían un centro de atracción magnética social universal: a ora ya no saben qué hacer con millones de indocumentados que están en sus territorios; es normal: el tercer mundo, simplemente vá por lo que es suyo.
            Este mismo fenómeno social internacional, se manifiesta de la misma manera en el interior de las sociedades locales nacionales del tercer mundo que sometidas a la dominación occidental, en su sistema social política interior siguen y aplican el mismo modelo de quien lo está chingando, es decir: el mundo occidental chinga a los gobiernos del tercer mundo, y estos gobiernos, de la misma manera, chingan a su propio pueblo.
            Aquí en México, ese México oficialmente formalizado, inmediatamente despuecito de la conquista hispana occidental, allá por los 1500 y cacho, ha seguido el mismo proceso de dominación hacia el interior de sus propias estructuras a la manera occidental —a la manera europea— nada más que sin siquiera ir al día, en ese mismo desmadre, ái un atrazo de cerca de 150 a 200 añejos, atrazo que jamás recuperará; y pienso que además, no es necesario recuperar ni madres.
            Pero esos extraños mexicanos oficialmente formalizados están entercados en mantener a México en este lamentable estado de occidentalización.
            Lo que el conquistador y colonizador antiguo no alcanzó a desmadrar de lo neto mexicano, y lo que el colonizador actuál no alcansa a desmadrar de lo mexicano actual; esos extraños mexicanos del México oficial y la iniciativa privada todos egresados de las universidades no mexicanas pero sí aquí en México, digo, este mexicano actual se encarga de desmadrar todo lo que sea o es México. Y el medio de lograrlo es precisamente a través de todas y cada una de las instituciones oficialmente formalizadas que precisa y claramente, para lo único que sirven, para lo único que se les hace servir es para desmexicanizar a México y a los mexicanos, desde las escuelitas de estudios primarios hasta las universidades TODAS. Por que precisamente, no ái peor enemigo del mexicano pueblo, que un mexicano con título profesional, y no ái enemigo mas rabioso del mexicano pueblo, que el “mexicano funcionario”, o pinchemente burócrata. Por que todos estos “mexicanos” extrañamente se sienten hijos puta-tivos predilectos de conquistador, nada mas por que arremedan su religión, arremedan su dizque conocimiento, y arremedan los mas pinches defectos de su patrón occidental.
            …ah… y por que se visten como ellos aunque no les embone…
            Porque no ái mexicano más traidor a su mexicanidad que un mexicano que ha adquirido un conocimiento ajeno y extraño a las verdaderas necesidades de los mexicanos pueblo, conocimiento que además a ningún mexicano se le hubiera ocurrido; pero más todavía: esos conocimientos no son mas que pura información de manuales para operadores; y todos esos mexicanos con título de doctorados y licenciaturas en cualquier disciplina de información académica oficialmente formalizada, es información que sirve única y exclusivamente para chingar, porque precisamente es pura información chingadora, pero cero capacidad creativa, es decir: ya son mexicanos desnaturalizados y des-humanizados, la sensibilidad que pudieran tener, la tienen muy madreada, a tal grado que les importa muy poco o nada, chingar a su propia gente como así mismos sin darse cuenta, creyendo que van triunfando.
            Claro, como la estructura social de “ése” México oficial es arremedado del modelo de la sociedad de la civilización occidental; consecuencia de ese procedimiento ha sido la centralización de poderes, y el resultado de ésta descomunal urbe llamada México, d.f. Que la concentración humana de mexicanos pueblo aquí en la capirucho, no es otra cosa mas que lo normal. Es decir que después de que les dieron para dentro a los indígenas, después de que la revolución “mexicana” engañó a los campesinos arrebatandoles el campo y depositando esa riqueza en el D.F., es normal: todos los mexicanos pueblo neto, no hacen otra cosa mas que venir por lo que es suyo ¡SUYO!
            Pero al estar yá aquí en México D.F. y querer recuperar todo lo nuestro, los mexicanos pueblo nos encontramos con que yá todo está vendido, porque “ésos” mexicanos oficiales ya se lo entregaron todo a su patrón, ora el máximo changador universal: el occidental. Y nos encontramos, con que, además “ese” México oficial está super abrochado a los intereses occidentales los europeos de Europa y a los europeos de yanquigringolandia, ése México oficial ya no es libre, de hecho nunca lo ha sido despuecito de la conquista.
            Si la historia universal, visión y versión del pensamiento occidental, además de ser una equivocación, es una aberración, la historia oficial de México, es una aberración de la aberración porque es ingerto y arremedo de la historia universal occidental.
            Ora, el México oficial formal ha estado y está tan comprometido con el mundo occidental, que no es posible esperar que, a los mexicanos pueblo nos de chance para desarrollarnos, de hecho núnca ha sido, ya que su papel, su tarea es otra, es, como digo, tratar de que los mexicanos cada vez mas dejemos de ser mexicanos, en la actualidad, el modo de que dejemos de ser mexicanos netos, es que dejemos de ser INFORMALES, y dejar de ser informales, es desaparecer todos los indicios de cultura popular, llamase indígena, llamase campesina, llamase urbana, y convertirnos en clase media, es decir: ser formales, es decir: ser mexicanos maquiladores, y operadores, maquiladores y operadores manuales, y maquiladores y operadores de conocimiento información-académica,: profesionistas, intelectuales, políticos y todo lo demás, pero simplemente armadores, simplemente maquiladores, simplemente armadores, simplemente consumistas.
            Nada mas que la cultura popular acá, tiene, tenemos una gran capacidad de resistencia, resistencia por naturaleza natural y resistencia por naturaleza social. Y es que por la misma incapacidad e impotencia de la sociedad formal por someter a los mexicanos pueblo, ha propiciado nuestra resistencia de cultura popular.
            Así, mientras que el México oficial formal está muy entretenido en hacer cada vez más un México oficial colonizado occidentalmente, ora con la grandísima mamada de quezque la “modernidad y el futurismo”, que esto no quiere decir mas que tener que comprar a güevo la chatarra y el desperdicio de la ciencia y, la técnica del mundo occidental, para que así México siga siendo un basurero y un muladar, de una ciencia y una técnica que modernistica y futurísticamente, comprobado está que, nada mas sirve para chingar y desmadrar a la naturaleza y al mismo ser humano, que lo digan las estúpidas y pendejas guerras, y los estúpidos y pendejos accidentes científicos técnicos. La contaminación y erosión además y mas importante, la torpeza e ineptitud, de explotar a lo pendejo los recursos naturales. Es pendejísimo que en un lugar se esten partiendo toda la madre en guerras fraticidas, y de momento surge un terremoto, un huracán o un maremoto y a todos juntos en plena guerra con las armas mas sofisticadamente ojetes para matarse, en esos momentos a todos se los lleva su chingada madre que los parió para vergüenza de la “creación divina”.
            Pues sí, mientras que el méxico oficial sigue amachinando en su terquedad occidentalizadota de la cual está super enzartado, y que además ya nunca jamás se podrá zafar, es decir, dicho en palabra mamerta de intelectuales: mientras que el México oficial es cada vez más heteronomo que esto quiere decir: estar sometido a un poder o ley extraña, es decir: abrochado, enzartado y de capirucho; los mexicanos acá pueblo somos cada vez mas autonomos, es decir vivimos por nuestra propia cuenta.
            Si a nivel universal, con todos los errores y horrores de la humanidad, la misma humanidad tiene algo de dignidad, esto es por la presencia de la humanidad en categoría de pueblo; es decir, el humano pueblo INFORMAL.
            Y, si a nivel local nacional mexicano, México tiene dignidad, es única y exclusivamente por la presencia y existencia de los mexicanos en categoría de clase y cultura popular, por los indígenas, los campesinos, y los urbanos “marginales”, y de esto especialmente el BARRIO DE TEPITO.
            Con la certeza de mi convencimiento de que en el barrio de Tepito se concentra la esencia de la auténtica cultura mexicana, que es la cultura popular acá, la cultura popular de todo el territorio mexicano, como de toda la capirucho, y no me refiero a la capacidad de producción de artesanías, que es la manera mas pendeja de comprender la cultura popular, me refiero así con toda exactitud, a la capacidad SENSIBLE de ser mexicano, que precisamente se concentra en mi barrio de Tepito. Por esto es por lo que digo: Tepito es la síntesis de México y de lo mexicano. Además por esto mismo, por la presencia y existencia del BARRIO DE TEPITO, México se DIGNIFICA.

            EL GALLO ILUSTRADO/1294/Semanario de El Día/abril 12 de 1987























miércoles, 6 de abril de 2011

A continuación, los tres discursos que pronunciará Javier Sicilia; C E N C O A L T Centro de Comunicacion Alternativa


A las Fuerzas Armadas de México
Ustedes han sido siempre los custodios de la paz de la nación. Por ello, nunca habríamos querido verlos fuera de sus cuarteles más que para repeler una invasión extranjera o para ayudarnos, como lo han hecho siempre, en las catástrofes naturales. Ahora los han sacado a la calle para combatir lo que a las policías pertenece. No los queríamos allí, pero allí los han puesto, provocando con ello una escalada en la violencia al incitar al crimen organizado a enfrentarse a ustedes con armas más poderosas. Son ya cuatro años de guerra y lejos de disminuir, el consumo y tráfico de drogas ha aumentado, lejos de sentirnos seguros, nos sentimos con miedo y coraje ante la impotencia de verlos pelear en nuestras calles. Por ello les exigimos, como ciudadanos de esa patria que defienden y custodian todos los días, que no permitan que en sus filas anide el crimen y crezca la complicidad.
Muchos de los asesinos que hoy dañan a la nación de manera terrible en nuestros hijos e hijas, provienen de la deserción de sus filas. La crueldad con la que esos desertores actúan tiene un origen que debe ser revisado cuidadosamente y sanado dentro de sus instituciones para que la deserción no se repita ni los códigos de honor que deben ser parte de la educación de las fuerzas armadas no se traicionen nunca ni en ninguna situación.
Bajo el peso de los casi 40,000 muertos que llevamos a nuestras espaldas, en medio de las mal llamadas bajas colaterales que su intervención en esta guerra ha producido, en medio del horror y del infierno que parecen no tener fin, en medio de la inseguridad que se ha apoderado del espacio y del tiempo de nuestra nación hasta convertir los espacios públicos y las horas, en los lugares y las horas equivocadas, en medio de esta miseria, ustedes deben devolvernos la confianza de que realmente custodian a la nación y de que no debemos temerles cuando nos encontramos frente a ustedes.
Esa confianza, custodios de la patria, sólo podrá ser devuelta cuando ustedes dejen de mirarnos como meras estadísticas de guerra y cuiden las sagradas vidas de los jóvenes que son la vida de nuestra nación. Nuestros muertos, los muertos que llevamos todos en nuestro corazón a causa de esta absurda guerra, esos muertos que nos duelen, recuérdenlo bien, no son bajas colaterales, no son cifras, no son números en un expediente, no son abstracciones. Son seres humanos con un nombre, una historia, un rostro y sueños. Recuerden también que detrás de cada una de esas vidas cegadas hay padres, madres, hermanos, familias que como la mía y la de los muchachos que murieron también asesinados al lado de mi hijo Juan Francisco el 27 de marzo están amputadas y no podrán ya ser las mismas en la felicidad que merecían y les correspondía. Por ello, por ese dolor sin límite, hoy más que nunca el respeto a los derechos humanos debe obligarlos absolutamente a evitar esa tragedia que llaman irresponsablemente daños colaterales.
El dolor, custodios de la patria, que nos ha hecho salir a las calles y detenernos un momento delante de su casa es para finalmente decirles que el dolor no debe servir para sembrar odio sino para encontrar la paz, el amor y la justicia que perdimos.
A LA PGJEM y la PGR.
Uno de los males fundamentales que tiene sumida a la nación en el dolor, en la muerte, en el miedo, en la desconfianza y la incertidumbre es no sólo la falta de una verdadera y sólida procuración de justicia en nuestro país, sino la corrupción que desde hace mucho tiempo se ha instalado en el corazón de sus instituciones. Esta obviedad que está en la mente, en la piel, en el dolor de los ciudadanos como una herida que no cierra, lleva cargando sobre sus espaldas no sólo casi 40,000 muertos, sino otros tantos miles de casos no resueltos por omisión, por comisión o por complicidad con el crimen. Los mejores de ustedes han tratado de sanear ese corazón fundamental para la vida de la sociedad. Pero se ha logrado poco. No sólo la mayoría de los casos quedan sin resolver y se archivan como si los sufrimientos y los agravios de seres humanos fueran sólo eso, casos, no vidas humilladas que piden la restitución de una dignidad perdida o arrebatada, sino que muchas veces también los asesinos que arrancan la vida de nuestros hijos salen de sus propias filas. Así lo expresó hace unos días el propio Procurador de Justicia de Morelos cuando en relación con la muerte de mi Juanelo, de Luis, de Julio y de Gabo, definió a sus asesinos como “personal que estuvo involucrado en instituciones públicas” y que pueden ser “policías, agentes ministeriales o militares”, para luego desdecirse por temor o compromisos con lo políticamente correcto.
 Impartir justicia después de conocer la verdad de los hechos es probablemente la mayor responsabilidad que una autoridad puede tener. Cuando no se asume esta responsabilidad y, como ha sucedido a lo largo de décadas en esta nación, se conciente la impunidad, tenemos esta sociedad que alienta la violencia y debilita, como nos está sucediendo ahora, a todas las instituciones de la nación. Y sin justicia ni paz, yo les pregunto por todos los ciudadanos, ¿cómo se puede vivir?
Sabemos que en estos tiempos en donde por este consentimiento está desgarrado el corazón de nuestro país y se ha instalado en él la violencia irracional y el miedo, no es fácil ser un buen policía, un buen juez, un buen abogado, un buen fiscal. Sin embargo, no tenemos otra opción; ninguna otra opción. Si no tenemos policías, jueces, abogados, fiscales, honestos, valerosos y eficientes; si se rinden al crimen y a la corrupción, están condenando al país a la ignominia más desesperante y atroz.
Señor procurador de Morelos, señores procuradores de cada rincón del país, policías y miembros de los ministerios públicos cumplan con la justicia que no han procurado y que hoy les reclamamos. Sólo así tendrán de nuevo nuestra confianza y sabremos que no nos encontramos solos e inermes como hasta ahora nos encontramos. Reconozcan el lugar que tienen como pilares de esta casa que llamamos México
El dolor que nos ha hecho salir a las calles es, como se lo dijimos a las fuerzas armadas, al detenernos delante de su casa, no debe servir para sembrar el odio y fomentar el crimen sino para encontrar el amor, la paz y la justicia que perdimos.
Cumplan con su trabajo dignamente.
EN EL ZÓCALO
Los espantosos asesinatos de mi hijo Juan Francisco Sicilia Ortega, de Luis Antonio y Julio César Romero Jaime, y de Gabriel Alejo Escalera, han llenado de indignación y de dolor a la ciudadanía de Morelos y de la nación entera. Sus nombres, sus historias y sus sueños destrozados, que el amor de la ciudadanía sacó a la luz pública, ha hecho posible que se pusiera también nombre, historias y sueños a otros miles de muchachos asesinados y criminalizados por la violencia que se ha apoderado del país, de sus instituciones y de la imaginación del narcotráfico y de esa mal llamada clase política. Hasta antes de ellos, con algunas excepciones, esos muertos eran, como lo dije delante de las casa del ejército y de la justicia, simples cifras, simples abstracciones, bajas colaterales o criminales, “escorias”, como estúpidamente se les ha llamado. A partir de ellos, esas cifras son lo que siempre han sido y siempre deberán ser: vidas humanas cegadas y familias destrozadas, dolor que día tras día se ha ido acumulando en los corazones de todos los ciudadanos de este país. Juan Francisco Sicilia Ortega, Luis Antonio y Julio César Romero Jaime, Gabriel Alejo Escalera, no sólo son desde que los encontraron asesinados el nombre de todos esos muertos anónimos cuyos casos se encuentran en los archivos de las procuradurías y del ejército y en la desmemoria de nuestros gobernantes, son también el nombre de nuestros muchachos vivos, de nuestra juventud que corre el mismo peligro y a quienes no estamos dándole la vida que merecen. Porque mientras los pocos muchachos –cada vez menos– que pueden alcanzar un alto nivel educativo, carecen de empleo, son subcontratados o subpagados y están en peligro de ser asesinados como fueron asesinados nuestros hijos, los muchos otros que no pueden siquiera acceder a la educación y a la cultura, ni siquiera a un empleo subpagado, se encuentran a la deriva, con el horizonte roto, seres humanos que están o pueden ser reclutados por el crimen organizado para matar y terminar también asesinados.
No hablo de una fatalidad. Es lo que hemos construido con la corrupción de las instituciones, con el desgarramiento del tejido social, con la mezquindad de los pleitos y los intereses políticos que sólo buscan enriquecerse con la desgracia, el temor y la simulación; eso es lo que hemos construido cuando decidimos desalojar las virtudes de la educación y decidimos que sólo el dinero, la producción desmesurada, la competencia y el consumo sin límites serían nuestros dioses; eso es lo que hemos construido cuando hicimos del egoísmo y del enriquecimiento una virtud y arrojamos las riquezas de la cultura, de la educación, de la amistad, de la convivencia y de la solidaridad al terreno de las cosas inútiles.
Cuando los seres humanos tienen que levantarse día con día para hacer vivir a sus hijos con salarios miserables y saber que quizá no regresarán porque nuestras autoridades no están haciendo lo correcto; cuando los criminales, a fuerza de impunidad, han perdido sus códigos de honor; cuando, por lo mismo, deben vivir de lo que los católicos llamamos la esperanza en Dios, porque los gobernantes y los empresarios no pueden darle ya a sus compatriotas una esperanza humana, que es la sombra de la esperanza de Dios, cuando esto sucede, y es lo que está sucediendo, es señal de que empezamos ya a habitar en el infierno.
Desde que mi hijo Juan Francisco y Luis y Julio y Gabo fueron asesinados, sentí  a cada uno de los muchachos y muchachas, y a cada niño y niña de esta nación como miembros de una misma familia –mi familia, mis hijos– que debemos cuidar para que sus sueños no se conviertan en la pesadillas que desde hace tiempo ha comenzado a invadirlos. No podemos permitir más que un muchacho, una muchacha, un niño o una niña sean asesinados. A ellos, los jóvenes de esta nación, que saben usar las redes sociales del espacio cibernético, le pedimos que se convoquen, que se unan, que salgan a las calles y que recuerden que desde siempre las juventudes han movido montañas y le han devuelto la esperanza a la humanidad, como lo vemos hoy en otras latitudes. Aduéñense del presente y decidan el destino y la nación que ustedes quieren.
Cuando sucedió esta desgracia yo no me encontraba en el país y ustedes, que están aquí y a los cuales les agradecemos infinitamente, tomaron, como hermanos, mi causa que es la de todos. Ustedes también tomaron por mí y por los demás padres de familia que estaban sin voz la responsabilidad de exigirle al gobierno de Marco Antonio Adame –un gobierno hasta ahora omiso– el esclarecimiento de los crímenes que debe darse a conocer hoy.
Hasta el momento sólo se nos ha informado que se han identificado a dos de los asesinos, que se han girado las órdenes de aprensión para ellos, pero que los asesinos aún permanecen libres y que se desconocen los móviles de este asesinato irracional. Eso no nos basta. Por ello he decidido quedarme aquí en un plantón en esta plaza, delante de las ofrendas que han levantado por nuestros hijos, junto con todos aquellos que quieran acompañarme, y en oración, hasta el miércoles 13 de abril. Es el último plazo que le damos al gobierno de Marco Antonio Adame y de Felipe Calderón para que frente a nosotros, frente al pueblo de Morelos y el país entero, presente ante la justicia a los asesinos de nuestros hijos y a sus cómplices. Durante este plantón haremos lo que el gobierno y las mafias no hacen: escuchar a la inmensa mayoría de la gente. Para ello crearemos en ese mismo plantón un espacio de diálogo ciudadano donde debatir la manera para detener esta absurda guerra en la que la inmensa mayoría de los muertos los ha puesta la sociedad civil y para idear las acciones que construyan la paz con justicia en nuestra nación. Queremos que sea la opinión y la reflexión colectiva de toda la sociedad civil mexicana la que diga cuál será el próximo paso en esta lucha. Por ello invitamos a todo el pueblo de todas las edades y condiciones sociales a expresarse en el plantón y a través de un twitter llamado “@mxhastalamadre”. El miércoles 13 de abril, plazo que le hemos dado al gobierno estatal y federal para presentar a los asesinos, anunciaremos, en un acto público, las acciones que la sociedad civil propone. Los gobernantes deben de entender que son nuestros representantes, nuestros servidores, y que si son inútiles e ineficientes deben irse sean del partido que sean y de la ideología que sea. Un gobierno, como nos lo enseñó Gandhi, sólo existe porque lo aceptamos. Si les retiramos nuestro apoyo ¿qué queda de él?
Si no los presentan convocaremos a una marcha nacional en la Ciudad de México exigiendo la renuncia del propio gobernador y el alto impostergable a esta absurda guerra, en donde la inmensa mayoría de los muertos los ha puesto la sociedad civil.  En el antiguo derecho romano existía una figura: el homo sacher (el hombre sagrado) cuyos crímenes el Estado no podía castigar, pero a quien cualquiera podía matar y quedar impune; un ser que al mismo tiempo que estaba excluido de todos sus derechos civiles era sagrado en un sentido negativo. Hoy en México todos somos de muchas maneras hombres sagrados, es decir, seres desnudos, carentes de protección política y susceptibles de ser asesinados por cualquiera. Hoy también, los ciudadanos que estemos en plantón en esta plaza somos más que nunca –como lo fueron mi Juanelo, Luis, Julio, Gabo, la noche en que los asesinaron, como lo fueron también los niños de la guardería ABC, los hijos de las madres de Salvarcar, que hoy nos acompañan, de Martí, de la señora Wallace, de Gallo, de Nelson Vargas, de tantos muchachos anónimos con la vida cegada y de los casi 40,000 asesinados de este país– hombres sagrados y desnudos. Lo somos porque las autoridades del Estado así lo han decidido con su ineficiencia y porque ante sus omisiones quedamos expuestos a la irracionalidad de los criminales que han perdido cualquier proporción y límite. Si alguien puede protegernos y custodiarnos en estos momentos son millones de conciencias que, gracias a los medios, están atentas a lo que pueda sucedernos.
Hace unos días –y estoy por terminar– leí en esta misma plaza el último poema que escribiré (dedicado a mi Juanelo) hasta que el cuerpo de este México desgarrado en sus inocentes resucite. Ese silencio poético no es, como muchos lo han interpretado, una claudicación, sino un grito. Hay silencios más profundos y significativos que la palabra que viene de él y en él se recoge.
Desde ese silencio poético donde la palabra aguarda hacemos un llamado a las autoridades del país, al Presidente de la República, al Congreso de la Unión, al poder judicial, a los Congresos locales, a los Gobernadores, a los Presidentes Municipales, a los líderes de los partidos políticos, a sus miembros, a los llamados poderes fácticos, a los sindicatos, a los jerarcas de las Iglesias, a los empresarios, a los capos y a las mafias de toda laya para que escuchen. Este silencio doloroso y terrible está gritando cuatro hermosas y profundas palabras: dignidad, paz, justicia y concordia. Ese es el grito que está en el latido de nuestro amado México, el grito de nuestros hijos a quienes la inmisericorde violencia les asfixió la palabra en los pulmones y el de los que estamos aquí, de pie, sembrando nuestra esperanza y gritando por ellos.
                                             
            
A continuación, los tres discursos que pronunciará Javier Sicilia:
A las Fuerzas Armadas de México
Ustedes han sido siempre los custodios de la paz de la nación. Por ello, nunca habríamos querido verlos fuera de sus cuarteles más que para repeler una invasión extranjera o para ayudarnos, como lo han hecho siempre, en las catástrofes naturales. Ahora los han sacado a la calle para combatir lo que a las policías pertenece. No los queríamos allí, pero allí los han puesto, provocando con ello una escalada en la violencia al incitar al crimen organizado a enfrentarse a ustedes con armas más poderosas. Son ya cuatro años de guerra y lejos de disminuir, el consumo y tráfico de drogas ha aumentado, lejos de sentirnos seguros, nos sentimos con miedo y coraje ante la impotencia de verlos pelear en nuestras calles. Por ello les exigimos, como ciudadanos de esa patria que defienden y custodian todos los días, que no permitan que en sus filas anide el crimen y crezca la complicidad.
Muchos de los asesinos que hoy dañan a la nación de manera terrible en nuestros hijos e hijas, provienen de la deserción de sus filas. La crueldad con la que esos desertores actúan tiene un origen que debe ser revisado cuidadosamente y sanado dentro de sus instituciones para que la deserción no se repita ni los códigos de honor que deben ser parte de la educación de las fuerzas armadas no se traicionen nunca ni en ninguna situación.
Bajo el peso de los casi 40,000 muertos que llevamos a nuestras espaldas, en medio de las mal llamadas bajas colaterales que su intervención en esta guerra ha producido, en medio del horror y del infierno que parecen no tener fin, en medio de la inseguridad que se ha apoderado del espacio y del tiempo de nuestra nación hasta convertir los espacios públicos y las horas, en los lugares y las horas equivocadas, en medio de esta miseria, ustedes deben devolvernos la confianza de que realmente custodian a la nación y de que no debemos temerles cuando nos encontramos frente a ustedes.
Esa confianza, custodios de la patria, sólo podrá ser devuelta cuando ustedes dejen de mirarnos como meras estadísticas de guerra y cuiden las sagradas vidas de los jóvenes que son la vida de nuestra nación. Nuestros muertos, los muertos que llevamos todos en nuestro corazón a causa de esta absurda guerra, esos muertos que nos duelen, recuérdenlo bien, no son bajas colaterales, no son cifras, no son números en un expediente, no son abstracciones. Son seres humanos con un nombre, una historia, un rostro y sueños. Recuerden también que detrás de cada una de esas vidas cegadas hay padres, madres, hermanos, familias que como la mía y la de los muchachos que murieron también asesinados al lado de mi hijo Juan Francisco el 27 de marzo están amputadas y no podrán ya ser las mismas en la felicidad que merecían y les correspondía. Por ello, por ese dolor sin límite, hoy más que nunca el respeto a los derechos humanos debe obligarlos absolutamente a evitar esa tragedia que llaman irresponsablemente daños colaterales.
El dolor, custodios de la patria, que nos ha hecho salir a las calles y detenernos un momento delante de su casa es para finalmente decirles que el dolor no debe servir para sembrar odio sino para encontrar la paz, el amor y la justicia que perdimos.
A LA PGJEM y la PGR.
Uno de los males fundamentales que tiene sumida a la nación en el dolor, en la muerte, en el miedo, en la desconfianza y la incertidumbre es no sólo la falta de una verdadera y sólida procuración de justicia en nuestro país, sino la corrupción que desde hace mucho tiempo se ha instalado en el corazón de sus instituciones. Esta obviedad que está en la mente, en la piel, en el dolor de los ciudadanos como una herida que no cierra, lleva cargando sobre sus espaldas no sólo casi 40,000 muertos, sino otros tantos miles de casos no resueltos por omisión, por comisión o por complicidad con el crimen. Los mejores de ustedes han tratado de sanear ese corazón fundamental para la vida de la sociedad. Pero se ha logrado poco. No sólo la mayoría de los casos quedan sin resolver y se archivan como si los sufrimientos y los agravios de seres humanos fueran sólo eso, casos, no vidas humilladas que piden la restitución de una dignidad perdida o arrebatada, sino que muchas veces también los asesinos que arrancan la vida de nuestros hijos salen de sus propias filas. Así lo expresó hace unos días el propio Procurador de Justicia de Morelos cuando en relación con la muerte de mi Juanelo, de Luis, de Julio y de Gabo, definió a sus asesinos como “personal que estuvo involucrado en instituciones públicas” y que pueden ser “policías, agentes ministeriales o militares”, para luego desdecirse por temor o compromisos con lo políticamente correcto.
 Impartir justicia después de conocer la verdad de los hechos es probablemente la mayor responsabilidad que una autoridad puede tener. Cuando no se asume esta responsabilidad y, como ha sucedido a lo largo de décadas en esta nación, se conciente la impunidad, tenemos esta sociedad que alienta la violencia y debilita, como nos está sucediendo ahora, a todas las instituciones de la nación. Y sin justicia ni paz, yo les pregunto por todos los ciudadanos, ¿cómo se puede vivir?
Sabemos que en estos tiempos en donde por este consentimiento está desgarrado el corazón de nuestro país y se ha instalado en él la violencia irracional y el miedo, no es fácil ser un buen policía, un buen juez, un buen abogado, un buen fiscal. Sin embargo, no tenemos otra opción; ninguna otra opción. Si no tenemos policías, jueces, abogados, fiscales, honestos, valerosos y eficientes; si se rinden al crimen y a la corrupción, están condenando al país a la ignominia más desesperante y atroz.
Señor procurador de Morelos, señores procuradores de cada rincón del país, policías y miembros de los ministerios públicos cumplan con la justicia que no han procurado y que hoy les reclamamos. Sólo así tendrán de nuevo nuestra confianza y sabremos que no nos encontramos solos e inermes como hasta ahora nos encontramos. Reconozcan el lugar que tienen como pilares de esta casa que llamamos México
El dolor que nos ha hecho salir a las calles es, como se lo dijimos a las fuerzas armadas, al detenernos delante de su casa, no debe servir para sembrar el odio y fomentar el crimen sino para encontrar el amor, la paz y la justicia que perdimos.
Cumplan con su trabajo dignamente.
EN EL ZÓCALO
Los espantosos asesinatos de mi hijo Juan Francisco Sicilia Ortega, de Luis Antonio y Julio César Romero Jaime, y de Gabriel Alejo Escalera, han llenado de indignación y de dolor a la ciudadanía de Morelos y de la nación entera. Sus nombres, sus historias y sus sueños destrozados, que el amor de la ciudadanía sacó a la luz pública, ha hecho posible que se pusiera también nombre, historias y sueños a otros miles de muchachos asesinados y criminalizados por la violencia que se ha apoderado del país, de sus instituciones y de la imaginación del narcotráfico y de esa mal llamada clase política. Hasta antes de ellos, con algunas excepciones, esos muertos eran, como lo dije delante de las casa del ejército y de la justicia, simples cifras, simples abstracciones, bajas colaterales o criminales, “escorias”, como estúpidamente se les ha llamado. A partir de ellos, esas cifras son lo que siempre han sido y siempre deberán ser: vidas humanas cegadas y familias destrozadas, dolor que día tras día se ha ido acumulando en los corazones de todos los ciudadanos de este país. Juan Francisco Sicilia Ortega, Luis Antonio y Julio César Romero Jaime, Gabriel Alejo Escalera, no sólo son desde que los encontraron asesinados el nombre de todos esos muertos anónimos cuyos casos se encuentran en los archivos de las procuradurías y del ejército y en la desmemoria de nuestros gobernantes, son también el nombre de nuestros muchachos vivos, de nuestra juventud que corre el mismo peligro y a quienes no estamos dándole la vida que merecen. Porque mientras los pocos muchachos –cada vez menos– que pueden alcanzar un alto nivel educativo, carecen de empleo, son subcontratados o subpagados y están en peligro de ser asesinados como fueron asesinados nuestros hijos, los muchos otros que no pueden siquiera acceder a la educación y a la cultura, ni siquiera a un empleo subpagado, se encuentran a la deriva, con el horizonte roto, seres humanos que están o pueden ser reclutados por el crimen organizado para matar y terminar también asesinados.
No hablo de una fatalidad. Es lo que hemos construido con la corrupción de las instituciones, con el desgarramiento del tejido social, con la mezquindad de los pleitos y los intereses políticos que sólo buscan enriquecerse con la desgracia, el temor y la simulación; eso es lo que hemos construido cuando decidimos desalojar las virtudes de la educación y decidimos que sólo el dinero, la producción desmesurada, la competencia y el consumo sin límites serían nuestros dioses; eso es lo que hemos construido cuando hicimos del egoísmo y del enriquecimiento una virtud y arrojamos las riquezas de la cultura, de la educación, de la amistad, de la convivencia y de la solidaridad al terreno de las cosas inútiles.
Cuando los seres humanos tienen que levantarse día con día para hacer vivir a sus hijos con salarios miserables y saber que quizá no regresarán porque nuestras autoridades no están haciendo lo correcto; cuando los criminales, a fuerza de impunidad, han perdido sus códigos de honor; cuando, por lo mismo, deben vivir de lo que los católicos llamamos la esperanza en Dios, porque los gobernantes y los empresarios no pueden darle ya a sus compatriotas una esperanza humana, que es la sombra de la esperanza de Dios, cuando esto sucede, y es lo que está sucediendo, es señal de que empezamos ya a habitar en el infierno.
Desde que mi hijo Juan Francisco y Luis y Julio y Gabo fueron asesinados, sentí  a cada uno de los muchachos y muchachas, y a cada niño y niña de esta nación como miembros de una misma familia –mi familia, mis hijos– que debemos cuidar para que sus sueños no se conviertan en la pesadillas que desde hace tiempo ha comenzado a invadirlos. No podemos permitir más que un muchacho, una muchacha, un niño o una niña sean asesinados. A ellos, los jóvenes de esta nación, que saben usar las redes sociales del espacio cibernético, le pedimos que se convoquen, que se unan, que salgan a las calles y que recuerden que desde siempre las juventudes han movido montañas y le han devuelto la esperanza a la humanidad, como lo vemos hoy en otras latitudes. Aduéñense del presente y decidan el destino y la nación que ustedes quieren.
Cuando sucedió esta desgracia yo no me encontraba en el país y ustedes, que están aquí y a los cuales les agradecemos infinitamente, tomaron, como hermanos, mi causa que es la de todos. Ustedes también tomaron por mí y por los demás padres de familia que estaban sin voz la responsabilidad de exigirle al gobierno de Marco Antonio Adame –un gobierno hasta ahora omiso– el esclarecimiento de los crímenes que debe darse a conocer hoy.
Hasta el momento sólo se nos ha informado que se han identificado a dos de los asesinos, que se han girado las órdenes de aprensión para ellos, pero que los asesinos aún permanecen libres y que se desconocen los móviles de este asesinato irracional. Eso no nos basta. Por ello he decidido quedarme aquí en un plantón en esta plaza, delante de las ofrendas que han levantado por nuestros hijos, junto con todos aquellos que quieran acompañarme, y en oración, hasta el miércoles 13 de abril. Es el último plazo que le damos al gobierno de Marco Antonio Adame y de Felipe Calderón para que frente a nosotros, frente al pueblo de Morelos y el país entero, presente ante la justicia a los asesinos de nuestros hijos y a sus cómplices. Durante este plantón haremos lo que el gobierno y las mafias no hacen: escuchar a la inmensa mayoría de la gente. Para ello crearemos en ese mismo plantón un espacio de diálogo ciudadano donde debatir la manera para detener esta absurda guerra en la que la inmensa mayoría de los muertos los ha puesta la sociedad civil y para idear las acciones que construyan la paz con justicia en nuestra nación. Queremos que sea la opinión y la reflexión colectiva de toda la sociedad civil mexicana la que diga cuál será el próximo paso en esta lucha. Por ello invitamos a todo el pueblo de todas las edades y condiciones sociales a expresarse en el plantón y a través de un twitter llamado “@mxhastalamadre”. El miércoles 13 de abril, plazo que le hemos dado al gobierno estatal y federal para presentar a los asesinos, anunciaremos, en un acto público, las acciones que la sociedad civil propone. Los gobernantes deben de entender que son nuestros representantes, nuestros servidores, y que si son inútiles e ineficientes deben irse sean del partido que sean y de la ideología que sea. Un gobierno, como nos lo enseñó Gandhi, sólo existe porque lo aceptamos. Si les retiramos nuestro apoyo ¿qué queda de él?
Si no los presentan convocaremos a una marcha nacional en la Ciudad de México exigiendo la renuncia del propio gobernador y el alto impostergable a esta absurda guerra, en donde la inmensa mayoría de los muertos los ha puesto la sociedad civil.  En el antiguo derecho romano existía una figura: el homo sacher (el hombre sagrado) cuyos crímenes el Estado no podía castigar, pero a quien cualquiera podía matar y quedar impune; un ser que al mismo tiempo que estaba excluido de todos sus derechos civiles era sagrado en un sentido negativo. Hoy en México todos somos de muchas maneras hombres sagrados, es decir, seres desnudos, carentes de protección política y susceptibles de ser asesinados por cualquiera. Hoy también, los ciudadanos que estemos en plantón en esta plaza somos más que nunca –como lo fueron mi Juanelo, Luis, Julio, Gabo, la noche en que los asesinaron, como lo fueron también los niños de la guardería ABC, los hijos de las madres de Salvarcar, que hoy nos acompañan, de Martí, de la señora Wallace, de Gallo, de Nelson Vargas, de tantos muchachos anónimos con la vida cegada y de los casi 40,000 asesinados de este país– hombres sagrados y desnudos. Lo somos porque las autoridades del Estado así lo han decidido con su ineficiencia y porque ante sus omisiones quedamos expuestos a la irracionalidad de los criminales que han perdido cualquier proporción y límite. Si alguien puede protegernos y custodiarnos en estos momentos son millones de conciencias que, gracias a los medios, están atentas a lo que pueda sucedernos.
Hace unos días –y estoy por terminar– leí en esta misma plaza el último poema que escribiré (dedicado a mi Juanelo) hasta que el cuerpo de este México desgarrado en sus inocentes resucite. Ese silencio poético no es, como muchos lo han interpretado, una claudicación, sino un grito. Hay silencios más profundos y significativos que la palabra que viene de él y en él se recoge.
Desde ese silencio poético donde la palabra aguarda hacemos un llamado a las autoridades del país, al Presidente de la República, al Congreso de la Unión, al poder judicial, a los Congresos locales, a los Gobernadores, a los Presidentes Municipales, a los líderes de los partidos políticos, a sus miembros, a los llamados poderes fácticos, a los sindicatos, a los jerarcas de las Iglesias, a los empresarios, a los capos y a las mafias de toda laya para que escuchen. Este silencio doloroso y terrible está gritando cuatro hermosas y profundas palabras: dignidad, paz, justicia y concordia. Ese es el grito que está en el latido de nuestro amado México, el grito de nuestros hijos a quienes la inmisericorde violencia les asfixió la palabra en los pulmones y el de los que estamos aquí, de pie, sembrando nuestra esperanza y gritando por ellos.